El próximo lunes 19 de enero se marcará un antes y un después en la industria automotriz argentina con la llegada y descarga del buque BYD Changzhou, que transporta más de 5.000 vehículos híbridos y eléctricos. Este hecho representa la primera vez que un barco de estas características desembarca en el país, en el marco del plan del Gobierno para abrir la importación de autos.
El barco arribará al puerto de Zárate el domingo por la noche y comenzará la descarga en la Terminal TZ1 al día siguiente, un sitio tradicionalmente usado para la entrada de autos importados y la salida de vehículos nacionales destinados a la exportación. Esta operación es parte de un régimen especial que permite importar hasta 50.000 unidades anuales sin pagar el arancel extrazona del 35 por ciento para autos híbridos y eléctricos, cuyo precio no supere los USD 16.000 FOB.
Hasta ahora, ya ingresaron 15.000 autos bajo este sistema y el cupo total correspondiente a 2025 debe completarse antes del 31 de enero. La llegada del BYD Changzhou, que forma parte de una flota de ocho barcos con capacidad para transportar 65.000 vehículos por viaje en conjunto, impulsa la participación de esta tecnología en el mercado argentino.
Este barco posee tecnología avanzada que combina gas licuado y combustible convencional para mejorar su eficiencia y velocidad, lo que además reduce el impacto ambiental en comparación con buques tradicionales. La empresa china BYD planea sumar siete barcos más a su flota en los próximos dos años, consolidando su apuesta por la región.
El nuevo mercado automotor argentino
La llegada de BYD a Argentina no es un hecho aislado: junto con otras diez marcas nuevas, refleja un cambio profundo en el mercado automotor local. Por un lado, la apertura irrestricta a la importación de vehículos promovida por el Gobierno de Javier Milei atrajo el interés de la industria asiática, que hasta 2023 enfrentaba fuertes restricciones y altos costos impositivos.
Por otro lado, el programa que permite importar hasta 50.000 autos híbridos y eléctricos anuales sin pagar el arancel del 35% se extenderá hasta 2029, lo que significa que 250.000 vehículos podrán ingresar al país bajo este beneficio en los próximos años. Esto abre una ventana para que Argentina acceda a tecnologías más limpias y económicas, transformando el parque automotor.
En paralelo, BYD opera en Argentina sin intermediarios ni representante oficial, con una filial directa de la casa matriz, lo que le permite evitar costos adicionales de flete y distribución, problemas que afectaron al sector durante los primeros años después de la pandemia. Esto facilita una llegada más directa y competitiva de sus vehículos al mercado local.
