Revisá este ajuste de WhatsApp todos los meses para evitar que te espíen

WhatsApp incluye herramientas de seguridad que, con un control mensual, permiten reducir de forma significativa el riesgo de hackeos.

22 de enero, 2026 | 21.20

WhatsApp sigue siendo una de las aplicaciones más usadas en Argentina, pero también una de las más apuntadas por estafadores y ciberdelincuentes. Con el aumento de llamadas de spam, mensajes fraudulentos y ataques de phishing, revisar los ajustes de seguridad de la app dejó de ser opcional. Especialistas en ciberseguridad y la propia Meta coinciden en algo clave: dedicar unos minutos al mes a chequear ciertas funciones puede reducir de forma significativa el riesgo de robo de cuentas y espionaje.

La buena noticia es que no hace falta instalar aplicaciones externas ni tener conocimientos técnicos avanzados. WhatsApp incluye herramientas de seguridad integradas que, bien configuradas, funcionan como una barrera efectiva frente a accesos no autorizados. El problema es que muchos usuarios no las revisan con la frecuencia necesaria.

Los ajustes que conviene revisar todos los meses

  • Dispositivos vinculados: desde ahí se puede ver en qué computadoras, tablets u otros equipos está abierta la cuenta, además del teléfono principal. Revisarla una vez al mes permite detectar sesiones activas desconocidas o accesos olvidados en dispositivos compartidos. Si aparece algo sospechoso, cerrar sesión lleva apenas segundos y corta el acceso de inmediato.
  • Verificación en dos pasos: esta función agrega un PIN adicional para registrar la cuenta en un nuevo dispositivo y reduce drásticamente las chances de robo, incluso si alguien consigue el código SMS. Se activa desde Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos y también permite asociar un correo electrónico para recuperar el acceso.
  • Mantener activadas las notificaciones de seguridad: esto ayuda a detectar cambios inusuales, mientras que tener la app siempre actualizada permite cerrar vulnerabilidades conocidas.

La masividad y la cantidad de información personal que circula por los chats lo convierten en un objetivo ideal.

La combinación de estos pasos —verificación en dos pasos, revisión mensual de dispositivos vinculados, alertas activas y actualizaciones automáticas— no elimina todos los riesgos, pero sí complica mucho el trabajo de estafadores y hackers.

Por qué WhatsApp es un blanco frecuente

La masividad de WhatsApp y la cantidad de información personal que circula por los chats lo convierten en un objetivo ideal. Uno de los riesgos más comunes son los mensajes y llamadas desde números desconocidos, muchas veces con prefijos internacionales. En otros casos, los atacantes recurren al phishing para engañar a la víctima y obtener el código de verificación que permite tomar el control de la cuenta.

También existen aplicaciones falsas que imitan a WhatsApp y, al ser instaladas, introducen malware en el celular. Según la guía oficial de seguridad de Meta, estos ataques buscan espiar conversaciones, robar datos o usar la cuenta para estafar a los contactos del usuario.

En un contexto digital cada vez más expuesto, la seguridad en WhatsApp depende tanto de la tecnología como de la constancia del usuario. Dedicar unos minutos al mes puede marcar la diferencia entre una cuenta protegida y un problema serio.