Chau al GPS: cómo es el sistema de navegación cuántica que ya funciona en trenes

El Reino Unido probó con éxito el primer sistema de navegación cuántica en un tren de línea principal. La prueba se realizó el 3 de marzo en un servicio de Great Northern entre Londres y Welwyn Garden City.

30 de marzo, 2026 | 16.49

El problema del GPS en el ferrocarril no es nuevo. Los túneles, las zonas urbanas densas y las interferencias ambientales cortan la señal regularmente, generando puntos ciegos en el seguimiento de los trenes. La solución actual —infraestructura física fija sobre las vías— es cara y susceptible a fallas. La navegación cuántica apunta a resolver ambos problemas de una sola vez.

Cómo funciona el RQINS

El nuevo sistema, denominado Railway Quantum Inertial Navigation System (RQINS), utiliza sensores cuánticos ultrafinos capaces de detectar mínimas variaciones en movimiento y rotación. A diferencia de los sistemas de navegación basados en satélites, esta tecnología no depende de señales externas, lo que la convierte en una solución especialmente útil en túneles y áreas urbanas densas.

El sistema se basa en principios de la mecánica cuántica: sensores que miden el campo magnético y gravitatorio de la Tierra. La corteza terrestre contiene minerales magnetizados distribuidos de manera única, generando un "mapa" magnético natural. Cada punto del planeta tiene una firma magnética propia, lo que permite ubicar al vehículo con precisión sin recurrir a satélites. Este método se conoce como Magnetic Anomaly-Based Navigation (MagNav).

Por qué es mejor que el GPS

La navegación cuántica destaca por ser inmune a ataques electrónicos, a diferencia del GPS, que puede ser bloqueado o suplantado mediante interferencias en su frecuencia. Los sensores cuánticos miden propiedades físicas como el magnetismo y la gravedad terrestre, imposibles de modificar artificialmente a gran escala.

A eso se suma el factor económico: Network Rail destacó que el RQINS ofrece una alternativa más resistente y de menor costo frente a la infraestructura fija de localización en las vías, que resulta cara y susceptible a fallas o interferencias ambientales.

Quiénes están detrás

El desarrollo está liderado por Great British Railways en colaboración con un consorcio encabezado por MoniRail. El proyecto cuenta con la participación de instituciones como Imperial College London, la Universidad de Sussex, el National Physical Laboratory, PA Consulting y QinetiQ, con respaldo financiero de Innovate UK y el Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología.

La tecnología también avanza en aviación: empresas como Boeing y Airbus experimentan con sensores cuánticos para guiar aeronaves incluso en escenarios de guerra electrónica avanzada. La pregunta ya no es si la navegación cuántica reemplazará al GPS, sino más bien cuándo.