Crear usuarios separados en Windows es una de las formas más simples y efectivas de mejorar la seguridad, la privacidad y la organización cuando varias personas usan la misma computadora. Ya sea en una casa con varios integrantes, una oficina en casa o una pyme, contar con perfiles independientes evita que todos accedan a los archivos, contraseñas o historiales del resto. Incluso para un solo usuario, tener cuentas distintas para trabajo y uso personal puede marcar una gran diferencia en orden y productividad.
Cuando todos usan un mismo usuario en Windows, el riesgo es claro: cualquiera puede ver documentos privados, correos sincronizados o datos sensibles. Al crear usuarios independientes, cada perfil tiene su propio escritorio, configuraciones y permisos. Además, cada persona puede personalizar el sistema a su gusto, sin afectar al resto. Por eso, Windows 10 y Windows 11 ofrecen varias formas sencillas de sumar nuevas cuentas en pocos minutos.
Tipos de cuentas en Windows
Windows permite crear tres tipos principales de usuarios: cuentas de Microsoft, cuentas locales y cuentas familiares. Microsoft suele recomendar usar su ID porque integra mejor servicios como OneDrive, Office o Xbox, además de sincronizar configuraciones entre dispositivos. Es una buena opción si ya usás el ecosistema de la compañía.
Las cuentas locales, en cambio, no están asociadas a una identidad online. Esto las vuelve más privadas y menos dependientes de la nube, algo valorado por muchos usuarios que prefieren reducir la recolección de datos del sistema. Por último, las cuentas familiares están pensadas para chicos y permiten activar controles parentales como límites de uso, filtros de contenido y seguimiento de actividad.
Cómo crear un nuevo usuario desde Configuración
El método más común es hacerlo desde la Configuración de Windows. Solo necesitás una cuenta con permisos de administrador. Entrando en Inicio > Configuración > Cuentas > Otros usuarios, podés elegir “Agregar cuenta” y definir si será una cuenta de Microsoft o una local. En el caso de las cuentas locales, incluso podés dejar que el nuevo usuario cree su contraseña al iniciar sesión por primera vez.
Una vez creada la cuenta, también es posible cambiar su tipo y convertirla en administrador desde el mismo menú, algo útil si esa persona va a gestionar el equipo.
Otras formas de agregar usuarios
Windows también permite crear usuarios desde Familia (ideal para controles parentales), desde el Administrador de equipos —muy usado en entornos laborales—, con la herramienta netplwiz o directamente desde la consola usando comandos. Estas opciones son especialmente prácticas cuando hay que crear varios usuarios rápidamente o trabajar en escenarios más avanzados.
En definitiva, Windows ofrece múltiples caminos para gestionar usuarios y adaptar el sistema a cualquier entorno. Elegir el método correcto depende del uso, pero el beneficio es siempre el mismo: más seguridad, más privacidad y una mejor experiencia para todos.
