No se animó: ChatGPT abandonó su plan más picante y descartó una versión para adultos

La organización canceló la iniciativa debido a preocupaciones expresadas por empleados e inversores.

30 de marzo, 2026 | 16.50

OpenAI decidió abandonar de forma indefinida el desarrollo de una versión “para adultos” de ChatGPT, una variante que iba a permitir conversaciones subidas de tono y contenido no habilitado en la versión actual del chatbot. La medida responde a preocupaciones internas y externas, tanto de empleados como de inversores, según reveló un informe de Financial Times.

La compañía priorizó otros frentes estratégicos y puso en pausa este proyecto tras detectar dificultades técnicas y riesgos asociados al contenido +18. Entre los principales problemas, se destacan los desafíos para entrenar modelos que permitan este tipo de interacciones sin caer en comportamientos ilegales o inapropiados.

Riesgos, polémicas y presión del mercado

Uno de los factores que más influyó en la decisión fue el escándalo reciente en torno a Grok, el chatbot desarrollado por xAI, la empresa de Elon Musk. Una versión “picante” de ese sistema generó miles de imágenes falsas con desnudos, incluyendo casos sensibles que involucraron menores, lo que encendió alarmas en toda la industria.

En este contexto, OpenAI también expresó interés en investigar a largo plazo el impacto de los chats eróticos en los usuarios. La compañía reconoce que aún no existe evidencia empírica suficiente sobre posibles efectos como la dependencia o cambios en el comportamiento, lo que refuerza la cautela.

Además, desde la empresa indicaron que actualmente están enfocados en mejorar aspectos clave de ChatGPT, como su inteligencia, personalidad y capacidad de anticiparse a las necesidades del usuario, antes que lanzar nuevas funciones polémicas.

Qué era el “ChatGPT picante” y por qué no verá la luz

El llamado “modo adulto” había sido anunciado en octubre de 2025 por el CEO Sam Altman. La propuesta incluía un sistema de verificación de edad y experiencias diferenciadas según el perfil del usuario, bajo la premisa de “tratar a los adultos como adultos”.

Sin embargo, el proyecto ya había sufrido demoras. En diciembre, OpenAI activó un “código rojo” para redirigir recursos frente al avance de competidores como Google Gemini, priorizando mejoras en el producto principal.

OpenAI decidió abandonar de forma indefinida el desarrollo de una versión “para adultos”.

La cancelación de esta versión también se da en un contexto más amplio de reestructuración interna. Recientemente, la empresa discontinuó Sora, su generador de video, en medio de críticas por deepfakes, contenido de baja calidad y la presión de rivales como Anthropic.

Por ahora, el “ChatGPT picante” queda archivado sin fecha de regreso, mientras OpenAI apuesta a consolidar su liderazgo en inteligencia artificial con un enfoque más conservador.