El yoga es una de las prácticas más amplias. En este sentido, en el último tiempo comenzó a tomar fuerza el yoga facial con frío. Se trata de ejercicios para los músculos del rostro, masajes y herramientas de crioterapia controlada con el objetivo de mejorar la apariencia de la piel de manera natural. Básicamente, en lugar de enfocarse únicamente en productos cosméticos, apunta a trabajar la musculatura facial y complementar el tratamiento con estímulos que favorezcan la circulación y reduzcan la inflamación.
Qué es el yoga facial con frío y cuáles son sus beneficios
El yoga facial consiste en realizar ejercicios, movimientos y estiramientos específicos sobre los más de 40 músculos que forman parte del rostro y el cuello. El objetivo es fortalecer estas estructuras, mejorar la circulación sanguínea y contribuir a una apariencia más descansada y tonificada.
Según una investigación realizada por la Universidad Northwestern, la práctica regular de ejercicios faciales puede mejorar la plenitud de las mejillas y generar una apariencia más rejuvenecida gracias al fortalecimiento de los músculos subyacentes.
En este sentido, la cosmiatra Carolina Romanello, especialista en yoga facial, explica: "El yoga facial es, ante todo, salud muscular. Al igual que entrenamos el cuerpo, podemos trabajar la musculatura del rostro para tonificar y relajar. Sin embargo, es una práctica que requiere constancia, movimientos conscientes y específicos. El uso de herramientas diseñadas para el rostro es fundamental: no solo evitan la fricción incorrecta en la piel y favorecen una distribución más uniforme de los productos cosméticos, sino que ayudan a liberar tensiones acumuladas como las del músculo masetero, algo clave para quienes sufren de bruxismo".
Ahora bien, en lo que respecta al frío, en el caso del yoga facial, suele incorporarse mediante herramientas diseñadas para aplicar temperaturas bajas de manera controlada. Vale aclarar que aplicar hielo directamente sobre la piel puede generar irritaciones o incluso quemaduras por frío. Por ejemplo, desde Las Margaritas recomiendan rodillos y piedras gua sha de jade, globos de hielo tensores e ice spoons faciales, o la espátula y rodillo para contorno de ojos, todas herramientas que forman parte de su línea Keiko.
En lo que respecta a los beneficios, el yoga facial con frío activa la microcirculación, oxigenando los tejidos y mejorando la luminosidad natural del rostro. Asimismo, facilita la eliminación de toxinas y reduce la hinchazón o inflamación, un gran aliado para las bolsas de los ojos por la mañana. Por último, previene la caída de los tejidos y suaviza los signos del cansancio acumulado al ejercitar la musculatura profunda.
