El reciente y fuerte incremento del transporte público en la ciudad de Santa Fe, que fijó la tarifa plana en $2.111, provocó una inmediata reacción de la oposición: el bloque Justicialista del Concejo Municipal presentó un proyecto para modificar la Ordenanza N.º 11.580 y quitarle al Departamento Ejecutivo la facultad exclusiva de actualizar los valores del boleto.
La iniciativa de los concejales Violeta Quiroz, Jorgelina Mudallel y Jorge Fernández busca que cualquier incremento deba ser debatido y aprobado por el órgano legislativo. “Queremos que el Concejo recupere la posibilidad de opinar y autorizar los aumentos del boleto”, expresó Quiroz. La concejala recordó que, antes de la modificación normativa realizada en 2009, las subas debían pasar obligatoriamente por el cuerpo legislativo.
Además, remarcó que “esto no es solamente una cuestión matemática, sino una decisión política”. Desde la oposición también cuestionaron el fuerte incremento acumulado del boleto durante la actual gestión municipal, ya que el ajuste golpea de lleno el bolsillo de miles de trabajadores y estudiantes que diariamente se desplazan entre la capital y las localidades vecinas.
La edil advirtió sobre el impacto económico que esto genera en los trabajadores y usuarios frecuentes del sistema. “Un empleado de comercio que toma cuatro colectivos por día puede gastar más de 200 mil pesos mensuales solo para ir a trabajar”, sostuvo según detalló el medio CFIN Noticias.
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En medio de las constantes subas, también apuntó contra la calidad del servicio de transporte urbano: “Hay largas esperas, problemas en las frecuencias y unidades que se rompen constantemente. El aumento no se refleja en una mejora del sistema”.
El conflicto no es aislado, forma parte de un proceso de deterioro que ocurre en distintas provincias: la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) difundió un documento con fuertes cuestionamientos a la gestión de Javier Milei. Allí señalaron que la desregulación, el freno a la obra pública y la ausencia de una política integral de transporte profundizaron la crisis del sector.
La postura del Municipio de Santa Fe: reclamo por el federalismo y subsidios
Desde el Ejecutivo municipal, el intendente Juan Pablo Poletti vinculó la crisis del transporte a la eliminación de subsidios nacionales destinados al interior del país.
“Se acabó el federalismo. Los subsidios dejaron de existir solamente para el interior”, afirmó Poletti. En este marco, cuestionó el reparto de recursos nacionales y reclamó una nueva distribución del impuesto a los combustibles para beneficiar a los gobiernos locales.
Según las estimaciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “las transferencias tributarias de origen nacional representan en promedio 44,8% de los ingresos provinciales en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos, mientras que si se incorpora el resto de transferencias de origen nacional, el guarismo asciende a 54% del total”.
Esta dependencia condiciona la capacidad de los gobiernos subnacionales para sostener servicios y políticas públicas, donde el incremento del transporte en territorio bonaerense (según justificaron las propias autoridades provinciales) es un ejemplo del resultado del ajuste.
El ajuste impulsado por la administración de Javier Milei se traduce en una menor disponibilidad de recursos para las provincias. La secuencia de caídas en lo que va del año —7% en enero, 7,5% en febrero, 4,7% en marzo y 3,3% en abril para los RON— da cuenta de una tendencia que impacta de forma relativamente homogénea en las jurisdicciones. Algunas, como Salta (-10,9%), La Rioja (-4,4%) y Formosa y Entre Ríos (-4%), exhiben descensos más pronunciados.
