A 45 días de la desaparición de Axel González en la zona de Fontana, en las inmediaciones de Resistencia, la madre del joven, María Gómez y su hermano mayor. Leandro González, se presentaron en la sede de la fiscalía para brindar su testimonio. Fuentes cercanas a la causa revelaron a El Destape que la familia "mantiene sospechas sobre los vínculos entre integrantes del denominado clan Gómez, sectores policiales y personas vinculadas al narcotráfico" y solicitaron que esa línea investigativa "no sea descartada".
Axel desapareció durante la madrugada 17 de mayo, cuando iba a encontrarse con su exnovia Lorena Gómez. Cuando no respondió mensajes ni regresó, su madre hizo la denuncia y se activó un operativo de búsqueda en zonas cercanas al riacho Arazá.
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Esa fatídica noche, el joven iba caminando junto a su amigo, Ariel Lázaro, y al ver un móvil policial que hacía una recorrida por el barrio Camors, salió corriendo sin motivo aparente; lo que derivó en una persecución de los tres agentes que iban en el vehículo, quienes luego fueron detenidos por su presunta responsabilidad en la desaparición.
La madre radicó la denuncia contra agentes de la Comisaría Segunda de Fontana. Horas más tarde, la Fiscalía de Derechos Humanos de la provincia ordenó el apartamiento del jefe de la comisaría, todo el personal de guardia y otros dos agentes de la dependencia policial. A raíz de esa situación, la Policía local fue apartada de la investigación y su personal solo participa de las tareas de búsqueda en la zona.
Según pudo saber este medio sobre la declaración realizada este miércoles, la madre contó que Axel "sufrió agresiones y amenazas por parte de efectivos policiales en reiteradas oportunidades". Además, identificó a un efectivo de apellido Méndez como uno de los que lo habrían golpeado anteriormente.
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María declaró que su hijo "vivía con miedo, que en los últimos meses prácticamente no dormía durante las noches y que temía volver a ser detenido por policías". Relató que, en una detención ocurrida en 2025, Axel le manifestó haber sido trasladado a la Comisaría Segunda de Fontana cuando se encontraba en refacción, donde habría sido torturado y golpeado pori los efectivos.
También recordó un grave episodio ocurrido en septiembre de 2024, cuando -según su relato- el chico habría sido atacado junto a integrantes de su familia, hecho que considera relevante para comprender el contexto de violencia previo a su desaparición. La declaración fue interrumpida por disposición de la Fiscalía debido al estado emocional y físico de la testigo, quedando pendiente una nueva audiencia para completar su ampliación testimonial
La Policía del Chaco defendió los procedimientos en la búsqueda del joven
El director de Investigacion de la Policía, Néstor Alvarenga, declaró este martes como testigo y defendió los procedimientos. "Para nosotros no hicimos nada mal, estuvimos derechos en todo momento", afirmó el jefe policial. Alvarenga sostuvo que su declaración apuntó a reconstruir cuál fue la intervención de Investigaciones en las medidas realizadas. Según señaló ante la Fiscalía expuso sobre allanamientos, búsquedas, hallazgos y tareas investigativas realizadas durante los días en que la fuerza provincial intervino en el caso.
Alvarenga defendió públicamente el trabajo realizado y brindó información sobre la actuación de su área dentro del expediente. "Fue una declaración testimonial donde aportamos todo lo que hicimos. Después será motivo de análisis de la Fiscalía qué hicimos bien o qué hicimos mal", sostuvo.
El jefe policial remarcó que la investigación fue desarrollada bajo directivas del Equipo Fiscal N° 14, la Fiscalía de Derechos Humanos y el Ministerio Público Fiscal. En ese sentido, rechazó los cuestionamientos sobre la posibilidad de que la Policía provincial investigara a otros efectivos.
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En ese marco, sostuvo que el caso requería más tiempo de análisis por la cantidad de elementos recolectados y las distintas líneas abiertas. "Era una causa compleja. Necesitábamos más tiempo para análisis de teléfonos y para continuar con otras líneas investigativas", indicó.
El Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco valoró la decisión del Equipo Fiscal N°14 establecida a mitad de junio, pero fue enfático en señalar sus límites: la medida era necesaria y adecuada, pero llegó tarde. “Las primeras horas y los primeros días son cruciales para la preservación de la prueba”, señaló el Comité en su comunicado, advirtiendo que la demora en excluir a las fuerzas potencialmente involucradas puede haber comprometido la eficacia de las medidas de prueba y dificultado la reconstrucción de los hechos.
