Qué es el sarpullido por calor en adultos y bebés: cómo detectarlo

El calor intenso no solo afecta el bienestar general, sino que también puede provocar distintas reacciones en la piel: entre las más comunes se encuentra el sarpullido por calor

18 de febrero, 2026 | 16.22

Durante los períodos de altas temperaturas, la piel puede reaccionar de distintas maneras frente al exceso de sudoración. El sarpullido por calor es una de las afecciones más frecuentes, especialmente en verano. Este tipo de sarpullido genera molestias visibles y suele aparecer tanto en bebés como en personas adultas.

Qué es el sarpullido por calor y por qué aparece

El sarpullido por calor, conocido médicamente como miliaria o sudamina, es una afección cutánea benigna que se produce cuando el sudor queda atrapado debajo de la piel. Esta situación provoca la formación de pequeñas lesiones superficiales que alteran el aspecto normal de la zona afectada.

Este cuadro ocurre con mayor frecuencia en contextos de calor intenso y humedad elevada, condiciones que favorecen la transpiración excesiva. Cuando las glándulas sudoríparas no logran liberar el sudor correctamente, se generan pequeñas vesículas transparentes, similares a diminutas gotas de agua.

Aunque es más común en bebés debido a la inmadurez de su piel, el sarpullido también puede presentarse en adultos, sobre todo en situaciones de exposición prolongada al calor o durante actividades físicas intensas.

Entre los factores que contribuyen a su aparición se destacan el uso de ropa ajustada, los ambientes poco ventilados y la humedad ambiental elevada.

Cómo detectar el sarpullido en adultos y bebés

El sarpullido por calor se caracteriza por la presencia de pequeñas ampollas o vesículas de pocos milímetros que pueden romperse con facilidad. Estas lesiones suelen tener un aspecto transparente y, en algunos casos, generan picazón o incomodidad.

En las personas adultas, es frecuente que el sarpullido aparezca en zonas donde la piel forma pliegues o está sometida a fricción constante. Las axilas, las ingles, los codos y los muslos son algunos de los sectores más afectados.

En los bebés, en cambio, las lesiones suelen localizarse en el cuello, el pecho y los hombros. Estas áreas tienden a acumular más calor y humedad, lo que favorece el desarrollo de la afección.

El reconocimiento temprano permite identificar el cuadro y adoptar medidas simples para evitar que las molestias se intensifiquen o se prolonguen.

Cómo aliviar el sarpullido por calor y prevenirlo

Cómo identificar el sarpullido por calor en bebés y en personas adultas

El tratamiento del sarpullido por calor se centra principalmente en reducir la temperatura corporal y mantener la piel en condiciones adecuadas. La disminución del calor ayuda a que las glándulas sudoríparas vuelvan a funcionar con normalidad.

Permanecer en ambientes frescos y bien ventilados es una de las medidas más importantes. El uso de aire acondicionado o ventiladores contribuye a reducir la sudoración excesiva y favorece la recuperación de la piel.

También se recomienda utilizar ropa holgada, preferentemente de algodón, ya que este material facilita la ventilación y evita la acumulación de humedad. La ropa ajustada o confeccionada con telas sintéticas puede agravar el cuadro.

Además, es importante evitar el uso de productos grasos sobre la piel, ya que pueden obstruir los poros y dificultar la eliminación del sudor. En algunos casos, el uso de lociones calmantes permite aliviar la picazón y mejorar el confort.

En la mayoría de las situaciones, el sarpullido desaparece en pocos días cuando se reducen los factores que lo provocan. Mantener la piel seca y evitar el calor excesivo son las principales medidas para prevenir su aparición y favorecer su recuperación.