Crece el alerta por el incremento de casos y muertes asociados a hantavirosis en distintas regiones del país. En las últimas horas, la preocupación se intensificó tras el fallecimiento de una niña de 10 años en Buenos Aires a principios de la semana. El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), publicado este lunes por el Ministerio de Salud, emitió una advertencia sanitaria y detalló las principales áreas de riesgo en cuatro regiones del territorio argentino.
La hantavirosis es causada por el virus del género Orthohantavirus y se transmite principalmente por la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva de roedores silvestres. En América, la forma clínica más frecuente es el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), caracterizado por fiebre de inicio abrupto, malestar general y síntomas gastrointestinales, seguido de dificultad respiratoria e hipotensión. La letalidad es elevada y en Argentina, osciló entre el 10% y el 32% en el período 2019-2024, según datos oficiales.
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El pasado lunes, una niña de 10 años murió por hantavirus en el partido de General Belgrano, provincia de Buenos Aires y las alertas se encendieron con mayor ferocidad. Se trata del cuarto fallecimiento confirmado en territorio bonaerense durante el 2026.
Cuáles son las provincias con alto riesgo de hantavirus
El BEN identificó áreas de riesgo en cuatro regiones geográficas específicas: Noroeste (Salta, Jujuy y Tucumán), Noreste (Misiones, Formosa y Chaco), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut).
Si bien los casos se notifican durante todo el año, se observa una marcada estacionalidad con mayor incidencia entre octubre y mayo. La amplia distribución de los reservorios, sumada a la interacción humana con ambientes silvestres, la destrucción del hábitat y el cambio climático, favorece la aparición de casos en provincias fuera de las áreas históricamente endémicas.
Asimismo, la posibilidad de transmisión interhumana -particularmente asociada al virus Andes- refuerza la necesidad de una vigilancia epidemiológica robusta. Por ello, se recomienda sospechar la infección en personas que presenten fiebre sin causa definida y que hayan estado expuestas a roedores o en contacto estrecho con casos confirmados.
A nivel país, la mediana de edad para los casos confirmados de esta temporada fue de 34 años, concentrándose el 74% (32) de los casos entre los 20 y los 49 años, contando estos grupos con las mayores tasas de incidencia acumulada cada 100.000 habitantes en el período. La mediana de edad resultó ligeramente superior a las registradas en temporadas previas, como la de 2020– 2021.
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Mientras que respecto a los síntomas, el 92% de los casos (n=48) presentó información sobre signos y síntomas, siendo los cinco más frecuentes: fiebre mayor a 38,5° (94%), mialgias (69%), cefalea (56%), artralgia (52%), y vómitos (38%). Cada caso puede presentar uno o más signos o síntomas.
Cuánto casos hubo las últimas semanas y el grado de mortandad
En cuanto a la situación actual, el BEN informó que entre la semana epidemiológica 1 y la 53 de 2025 (corresponde al domingo 28 de diciembre de 2025 al sábado 3 de enero de 2026) se notificaron 86 casos confirmados de hantavirus, de los cuales 28 fallecieron, lo que representa una letalidad del 33,6%.
En la temporada vigente (2025-2026), los casos ascienden a 52 y se encuentran en el umbral de alerta respecto de los años previos.
