3 hábitos que hacés a diario y arruinan tu postura en silencio, según expertos

Estos son los tres hábitos más comunes que perjudican tu columna vertebral y cervicales, según expertos.

28 de enero, 2026 | 12.31

Hay tres malos hábitos posturales que la mayoría de las personas realiza a diario sin darse cuenta. Si no se corrigen a tiempo, puede derivar en desviaciones en la columna vertebral o dolores crónicos de espalda y/o cuello.

Sherry McAllister, quiropráctica y presidenta de la Foundation for Chiropractic Progress, y Melie Purdon, instructora de YogaRenew y especialista en yoga, revelaron en Real Simple cuáles son estos hábitos que dañan la postura en silencio y que se deben identificar a tiempo.

3 hábitos que arruinan tu postura en silencio

1. Inclinar la cabeza para mirar pantallas

Este es el hábito más común en esta generación debido al uso excesivo de pantallas. Al mirar el celular o estar frente a la computadora, el cuello se va hacia adelante.

Con el tiempo, la curvatura natural de las cervicales se puede modificar, desplazando más peso hacia los hombros y la parte superior de la espalda.

“Cuanto más adelantada está la cabeza respecto de los hombros, mayor presión se transmite a la columna. Muchas veces es la razón por la que los pacientes se quejan de puntos sensibles en los hombros y la parte baja del cuello”, asegura McAllister.

 

Para solucionarlo, es fundamental que levantes el celular o la pantalla a la altura de tus ojos. Si trabajás sentado frente a la computadora, tus antebrazos deben estar totalmente apoyados sobre el escritorio y la pantalla no debe estar demasiado abajo.

2. Permanecer sentado por períodos prolongados

"Estar sentado por mucho tiempo hace que los músculos posturales se fatiguen, lo que provoca encorvarse, algo que no sostiene las curvas naturales de la columna”, dice McAllister.

La elección del asiento puede ser parte del problema. Asegurate de que sillones y sillas te den un buen soporte para no forzar ni sobrecargar los músculos de la espalda, el cuello o los hombros.

Buscá sillas con acolchado firme, buen soporte lumbar y una altura adecuada que permita apoyar los pies completamente en el piso. Hacé pausas cada 40 minutos o una hora, levantate y estirate un poco.

3. Usar calzado sin buen soporte

Lo que usás en los pies impacta directamente en tu postura, explica la Dra. McAllister. “Por ejemplo, los tacos altos desplazan la pelvis hacia adelante, creando un desequilibrio que obliga a otros músculos a trabajar de más”, señala.

“Y cuando usás calzado totalmente plano, perdés el soporte del arco del pie. Eso transfiere el impacto de cada paso a la zona lumbar, las rodillas y las caderas”, asegura.

Con el tiempo, esto puede provocar dolor lumbar. Revisá tu calzado y reemplazalo por zapatillas deportivas que te ofrezcan un buen soporte en el arco del pie, amortiguación en el talón y suela estable que absorba el impacto.