Imputaron al policía que disparó 14 veces en Villa Crespo: qué dijo ante la Justicia

Cristian Brítez, cabo de la Policía Federal, disparó 14 veces frente a una empresa en Villa Crespo, hiriendo a un empleado. Imputado por la Justicia, asegura no recordar nada del episodio. Te contamos qué pasó.

23 de enero, 2026 | 14.59

Un episodio de violencia extrema conmocionó al barrio de Villa Crespo cuando un cabo de la Policía Federal vació el cargador de su arma reglamentaria frente a una empresa gastronómica, hiriendo a un empleado en uno de sus pies.

El agente, identificado como Cristian Antonio Brítez, de 34 años, fue imputado por la Justicia y ante los investigadores, realizó una declaración insólita cuando fue consultado sobre su defensa: aseguró que no recuerda nada de lo sucedido.

El hecho ocurrió el martes a las seis de la mañana en Fitz Roy al 300, esquina Muñecas, a apenas una cuadra del estadio de Atlanta. Según la reconstrucción y pericias preliminares, Brítez se bajó de un Volkswagen Vento negro sin patente y comenzó a disparar de manera indiscriminada, visiblemente alterado y bajo posibles efectos de alcohol o drogas.

La secuencia del ataque: 14 disparos y un herido

El cabo descargó su pistola reglamentaria Pietro Beretta calibre 9 milímetros frente al local de una empresa dedicada al reparto de viandas. En total, realizó 14 disparos. Uno de los proyectiles alcanzó a Walter, un chofer de la empresa que en ese momento se disponía a iniciar su jornada laboral. La bala lo impactó en uno de sus pies y por esa razón, debió ser trasladado primero al Hospital Durand y luego al Sanatorio Güemes, donde se confirmó que se encuentra fuera de peligro.

“No sabía quién era, salió de la nada a los tiros limpios”, declaró la víctima, aún impactada por el ataque. El tiroteo no se detuvo con la herida. Testigos y videos difundidos posteriormente muestran que Brítez, luego de vaciar el cargador siguió accionando el gatillo de su arma, a pesar de que ya no tenía municiones. En un momento, se dirigió a otro empleado que llegaba al lugar, Maximiliano, y le preguntó de manera desafiante: “¿Qué te pasa, vos te querés morir?”.

La detención y la imputación judicial

Ante la situación de riesgo inminente, llegó al lugar un policía de la Ciudad. Brítez, tras darse cuenta de que su arma estaba inutilizable, salió corriendo e intentó refugiarse en la puerta de entrada de una vivienda. Desde allí, volvió a intentar disparar con el cargador vacío. El agente de la Ciudad logró reducirlo tras ordenarle: “Flaco, tirá el fierro”. Finalmente, Brítez arrojó el arma y, al tratar de escapar, fue detenido.

Tras su arresto, la Unidad de Flagrancia Norte de la Ciudad lo imputó por los delitos de abuso de arma de fuego, amenazas agravadas y daños. La fiscalía espera los resultados de peritajes clave (balísticos, de alcoholemia y toxicológicos) para evaluar si también lo imputa por lesiones.

En ese contexto, Brítez declaró ante la Justicia y su versión fue lapidaria: aseguró que no recuerda nada de lo ocurrido, solo que “se despertó” en un móvil policial, esposado y habiendo vomitado.

Las medidas cautelares y un incidente similar cercano

La causa fue derivada a la Fiscalía Penal, Correccional y de Faltas N° 8. Como medidas cautelares, el imputado tiene prohibida la salida del país, debe entregar cualquier arma que tenga en su poder y no puede acercarse a las víctimas ni al lugar del hecho.

Curiosamente, apenas dos días después de este incidente y a menos de 20 cuadras de distancia, en Fitz Roy al 2000, se registró otro hecho que alarmó a los vecinos. Un hombre de nacionalidad uruguaya, desorientado y con el torso desnudo, fue detenido mientras sostenía una pistola en la mano.

Las primeras pesquisas indican que habría tenido una pelea en un boliche de la zona. Si bien no hubo disparos, el episodio generó nuevos momentos de tensión en un barrio que aún no se repone del ataque perpetrado por un agente de la ley que, según su propia declaración, actuó en un aparente “blanco” total.