Nuevo parte de Bastián, el nene accidentado en Pinamar: lo trasladan para una operación clave

El niño de 8 años será intervenido por tercera vez para retirar un apósito colocado en su hígado. Mientras muestra signos de mejoría, su estado sigue siendo grave. Su madre relató por primera vez los detalles del accidente.

15 de enero, 2026 | 15.15

Bastián, el niño de ocho años que lucha por su vida tras el grave accidente ocurrido el lunes en La Frontera de Pinamar, enfrenta hoy a una nueva y crucial jornada quirúrgica. Según confirmaron fuentes oficiales, el menor será operado por tercera vez hacia el mediodía en el Hospital Comunitario de Pinamar, en un procedimiento que busca retirar el “packing” o apósito especial colocado en su hígado para contener una hemorragia y realizar el cierre abdominal. La intervención se decide en un contexto de leve mejoría en su cuadro, que sin embargo sigue siendo grave y de pronóstico reservado.

El último parte médico emitido por el Municipio de Pinamar indica que el niño “se encuentra en preparación para entrar al quirófano”. Destacan, como signos esperanzadores, que “desde el día de ayer el paciente no requiere medicación para sostener la presión arterial” y que se mantiene bajo monitoreo permanente en la Unidad de Terapia Intensiva. Este pequeño avance, que incluyó el descenso de la fiebre y de la frecuencia cardíaca, es el que permitió a los médicos planificar esta cirugía programada, tras las dos intervenciones de urgencia a las que fue sometido el lunes.

El desgarrador relato de la madre y la aclaración sobre el accidente

Por primera vez desde la tragedia, Macarena, la madre de Bastián, rompió el silencio para dar un emotivo testimonio y, al mismo tiempo, desmentir versiones erróneas que circularon en algunos medios. “Quería aclarar que ellos no estaban corriendo carreras, como leí en algunos medios. No estaba manejando Basti ni estaba manejando su papá”, afirmó con contundencia en declaraciones al canal Resumido.

La mujer explicó que el grupo —integrado por el padre, Maxi, Bastián, una amiga y otras dos niñas— regresaba hacia la casa donde se hospedaban cuando el vehículo utilitario (UTV) en el que viajaban chocó con una camioneta 4x4. Relató el estado de shock del padre, quien recuerda que, tras el impacto, miró a su hijo y lo vio quedar inconsciente de inmediato. Macarena también agradeció la rápida intervención de una pediatra y un cirujano que, de casualidad, se encontraban en las inmediaciones y realizaron las primeras maniobras de reanimación que fueron cruciales.



 

Un pronóstico crítico con señales esperanzadoras

Aunque la evolución es lenta y minuto a minuto, los médicos observan señales positivas. Además de la estabilización de sus signos vitales, se confirmó que “no presentó signos de sangrado activo” en las últimas horas, por lo que no requirió nuevas transfusiones. Sin embargo, el camino por recorrer es extenso. Bastián ingresó al hospital con asistencia respiratoria mecánica y ha enfrentado múltiples complicaciones: un traumatismo de cráneo, una grave hemorragia intraabdominal que demandó la colocación del packing hepático y una lesión pulmonar que requirió una segunda cirugía.

Las fuentes médicas consultadas también revelaron un dato alarmante sobre el accidente: ninguno de los niños llevaba el cinturón de seguridad correctamente colocado, sino que lo tenían abrochado detrás del asiento solo para silenciar la alarma sonora del vehículo. Este detalle agrega un componente de inmensa tristeza y reflexión sobre la importancia crucial de los elementos de seguridad, incluso en recorridos cortos o dentro de propiedades privadas.



 

La posibilidad de un traslado a un centro de mayor complejidad en Mar del Plata sigue evaluándose, pero los profesionales consideran que su estado clínico actual aún no lo permite. La familia, que permanece en vigilia permanente en el hospital, pide fortaleza y respeto en este momento de extrema vulnerabilidad, mientras toda la comunidad espera que la tercera cirugía de Bastián sea un paso decisivo hacia su recuperación.