Un hombre que se hacía pasar por mecánico para ganarse la confianza de los comerciantes fue condenado a dos años y ocho meses de prisión efectiva después de ser considerado culpable de una serie de estafas con cheques truchos en La Pampa. Según la investigación judicial, el monto total conseguido a través de engaños asciende a unos 12 millones de pesos.
La sentencia fue dictada por la jueza de Control de Santa Rosa, María Florencia Maza, quien homologó un acuerdo de juicio abreviado y condenó a Miguel Ángel Hernández por seis hechos de estafa en concurso ideal con uso y falsificación de documento privado.
La investigación estuvo a cargo del fiscal general Guillermo Sancho, quien reconstruyó el mecanismo que utilizaba el acusado para concretar los fraudes.
El modus operandi del estafador de La Pampa: compras millonarias, cheques falsos y vueltos
Según la investigación, Hernández recorría distintos comercios y realizaba compras de mucho costo que abonaba con cheques adulterados. En algunos casos, los documentos habían sido denunciados como robados y en otros, pertenecían a terceros.
La maniobra no terminaba allí. Como el importe de los cheques superaba el valor de las compras, varios comerciantes le entregaban dinero en efectivo como vuelto, lo que incrementaba aún más el perjuicio económico para las víctimas.
Los hechos ocurrieron entre enero y mayo de este año y afectaron a distintos comerciantes de la provincia de La Pampa, quienes descubrieron el engaño cuando intentaron cobrar los cheques y comprobaron que eran truchos o inválidos.
La condena impuesta por la Justicia al falso mecánico pampeano, que estafó por más de $12 millones
Además de la pena de prisión efectiva, la Justicia ordenó la devolución definitiva de un auto Volkswagen Suran que había sido secuestrado durante la investigación.
En cumplimiento de la Ley de Víctimas (Ley 27.375), el juzgado dispuso consultar a todos los comerciantes damnificados para que manifiesten si desean ser notificados de manera anticipada ante cualquier eventual pedido de beneficios penitenciarios por parte del condenado, como salidas transitorias, prisión domiciliaria o libertad condicional.
A partir de esta resolución, la causa quedó cerrada mediante un juicio abreviado, aunque la Justicia garantizó que las víctimas puedan participar e informarse sobre las futuras decisiones que estén vinculadas al cumplimiento de la pena impuesta al hombre que se hacía pasar por mecánico.
