A partir de hoy viajar en colectivo sale más caro en AMBA: el boleto mínimo ya cuesta $742

El Gobierno nacional aplicó el último tramo del aumento escalonado en los colectivos de jurisdicción nacional. El boleto mínimo con SUBE registrada pasó a $742,81 y el incremento acumula un 6% en tres meses, mientras los usuarios del AMBA enfrentan nuevas subas en medio de la presión sobre los gastos cotidianos.

15 de julio, 2026 | 07.32

Desde las primeras horas de este miércoles los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se encontraron con un nuevo impacto en sus gastos cotidianos. El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Transporte, puso en vigencia el tercer y último tramo del aumento escalonado que había sido anunciado a mediados de mayo. Esta medida, que afecta a las 104 líneas de colectivos de jurisdicción nacional, representa un incremento del 2% en esta etapa, aunque el acumulado trimestral ya alcanza el 6%.

Bajo la lógica del "ajuste gradual" que pregona la administración de Javier Milei, el boleto mínimo para quienes poseen la tarjeta SUBE registrada pasó de $728,28 a un valor de $742,81. Si bien el porcentaje parece moderado en términos aislados, la realidad para el trabajador que debe tomar dos o tres transportes diarios es una erosión constante de su poder adquisitivo en un contexto donde la inflación de junio se ubicó en el 1,9%, acumulando un 16,8% solo en el primer semestre del año.

El nuevo cuadro tarifario detalla que para el tramo de 3 a 6 kilómetros el costo asciende a $861,66; de 6 a 12 kilómetros se eleva a $1002,80; los viajes de 12 a 27 kilómetros alcanzan los $1151,36; y para recorridos de más de 27 kilómetros el precio llega a los $1337,06. Es fundamental señalar que aquellos pasajeros que no cuenten con la tarjeta SUBE nominalizada deben afrontar valores "sensiblemente más altos", siguiendo la misma proporción de castigo tarifario aplicada en los meses anteriores.

El impacto acumulado frente a una inflación que no da tregua

Este esquema de incrementos mensuales consecutivos, que el Gobierno defiende como necesario para sincerar los costos del sistema, se suma a la presión que ya sufren los bolsillos por otros servicios. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, los colectivos locales ya habían tenido su actualización el pasado 1° de julio, con subas que oscilaron entre el 4,1% y el 4,3%. Así, el pasaje mínimo en CABA quedó fijado en $820,99, mientras que en territorio bonaerense escala hasta los $1063,98.

La política de transporte de la Casa Rosada parece no tener descanso en su afán recaudatorio. Mientras se completa el ciclo de aumentos en los colectivos nacionales, el servicio ferroviario ya está en la mira. Las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Urquiza, Roca y los Belgrano Norte y Sur ya habían incrementado su boleto mínimo a $380 el primer día de julio. Sin embargo, la tregua será breve, ya que las fuentes oficiales confirman que la "próxima actualización está prevista para el 1° de agosto".

Este ajuste por goteo, que el oficialismo presenta como una medida técnica, se da en un marco de fragilidad social creciente. Las líneas afectadas por la suba actual incluyen recorridos neurálgicos como el 1, 8, 28, 60 y 152, entre muchos otros, que conectan los puntos de mayor densidad laboral de la región.