China construyó en sólo 9 horas una impresionante estación de tren que conecta con ciudades claves

La obra se realizó en la ciudad de Longyan hace unos años, pero marcó un hito en la ingeniería china por la rapidez en la que se ejecutaron las tareas, en simultáneo y de manera precisa.

27 de enero, 2026 | 17.46

China logró lo que parecía imposible en materia de ingeniería: la construcción de una estación de tren en nueve horas. Para llevar adelante la renovación de la terminal ferroviaria de Nanlong, en la ciudad de Longyan, provincia de Fujian, se necesitó a 1500 trabajadores que instalaron las vías, establecieron la conexión con otras líneas, colocaron los semáforos y establecieron los equipos de monitoreo.

Si bien la megaobra se realizó en 2018, se convirtió en un hito al destacar por su velocidad de ejecución y su complejidad técnica que implicó coordinar maquinaria pesada en un tiempo récord. Su objetivo central era el de integrar las vías de los ferrocarriles Ganlong, Ganruilong y Zhanglong con la flamante línea de Nanlong.

Cómo se construyó la estación de trenes en 9 horas

La obra había comenzado un viernes por la tarde y concluyó en la madrugada del sábado. Para alcanzar el tiempo récord se desplegaron siete trenes de trabajo y 23 excavadoras que operaron bajo un cronograma estricto. Por lo tanto, fue clave la división de tareas en escalas perfectamente diagramadas por los ingenieros a cargo. Mientras un grupo se encargaba de pavimentar el terreno con asfalto y hormigón, otro equipo instalaba los equipos de monitoreo y las señales de tráfico ferroviario.

Esta metodología permitió que los procesos que demandan meses de planificacón se pudieran resolver en un madrugada de trabajo intenso. La actividad frenética fue captada por drones que mostraban como una marea de operarios se movía con sincronía total. 

Según el South China Morning Post, la línea de trenes de la ciudad se extiende a lo largo de un total de 246 kilómetros, que podrán soportar velocidades de hasta 200 kilómetros por hora. Con la obra se posicionó como el principal medio de transporte entre el sudeste y el centro de China. 

Los datos clave de la megaobra en China

La obra tuvo un impacto regional, ya que permitió que el trayecto entre ciudades cercanas se redujera de siete horas a 90 minutos de viaje. Además de personal humano, se usaron siete trenes de construcción especializados para el tendido de rieles.

Los trabajos se realizaron en horario nocturno, desde las 18:30 del viernes hasta las 3:00 del sábado, para minimizar el impacto ambiental. En lo que respecta a seguridad vial, se instalaron sistemas avanzados de señalización lumínica y sensores digitales de tráfico durante el mismo operativo.

Y lo más destacado fue la planificación previa, ya que para llevar adelante la obra en nueve horas se necesitó de una logística previa que se extendió por varios meses.