A sus 25 años y en plena pandemia, Josefina Diez compartía videos en redes con consejos sobre cómo cuidar el ambiente. Hasta que decidió tomar acción. Desde su casa, convocó a sus vecinos y transformó sus residuos plásticos en objetos con propósito. En solo seis años pasó de hacer llaveros y macetas, a construir muebles completamente sustentables, que no paran de venderse.
“No me sentía útil". Josefina tenía un trabajo que no la hacía feliz y se acaba de recibir de licenciada en Gestión Ambiental, pero con el título en la mano llegaron sus dudas respecto a su futuro. Había dos cosas que tenía en claro: no se iba a conformar sentada en un escritorio y quería dejar un cambio en el mundo. Decidió abrir el tacho de basura para ver qué se podía transformar y al encontrarse con los residuos plásticos, obtuvo su respuesta. "Quise emprender un proyecto local para colaborar a resolver una problemática ambiental, la de la contaminación de las playas”.
Así llegó en 2020 MarSinPlast para ayudar a resolver un problema que siempre estuvo presente en su vida. Oriunda de la ciudad marplatense de La Perla, su preocupación por las problemáticas ambientales comenzó cuando era chica. La contaminación en las playas, la escasez del agua potable y el calentamiento global eran temáticas que la atravesaban y preocupaban. “Los tenía bastante presentes a mis 9 años y a mis 13 años empecé a ser voluntaria de una ONG para concientizar sobre esos problemas”, recordó.
Con una trituradora y un pequeño horno, la joven convocó a sus vecinos a donar sus desechos plásticos y acopió kilos. "Hubo mucha aceptación social que realmente superó mis expectativas. Mucha participación ciudadana", recordó. Hoy Josefina, además de tener su empresa e invitar a reciclar en redes sociales —donde tiene más 130 mil seguidores— , también da charlas educativas, cursos y realiza diferentes actividades sustentables
Un proyecto familiar con impacto en el mundo
La empresa comenzó como un proyecto familiar, con la inversión y el apoyo de sus padres, Gabriela y Hugo. Y si bien se amplió un poco el trabajo, no perdió el tono de un emprendimiento familiar que apuesta por la concientización local. MarSinPlast cuenta con un programa interno donde reciben los plásticos de los vecinos, de escuelas y algunas empresas.
Se trata de residuos generalmente domiciliarios, que todos suelen tener en su casa: potes, tapitas, envases de shampoo, envases de productos de limpieza. “Lo que hacemos es recibirlos, categorizarlos por tipo de plástico y color y ya entra como en el circuito productivo: lo trituramos y después los convertimos en objetos a partir de moldes”, explicó sobre el proceso.
La Chica del Plástico fundó MarSinPlast en 2020 para combatir la contaminación de los mares (Foto: Gentileza de Josefina Diez)
De llaveros a muebles de plástico reciclado "para toda la vida"
En seis años, pasó de hacer llaveros y bebederos para mascotas a fabricar cómodas y muebles de paneles de plástico reciclado. “La idea de pasar de pequeños objetos a muebles fue nuestra expertise. Empezamos con elementos quizás no tan jugados y más sencillos de hacer. Después, con la habilidad de mi padre, que siempre ha tenido de hobby hacer muebles, dijimos: ‘¿Por qué no utilizamos estas placas y las convertimos en objetos más funcionales?’”, explicó Josefina.
Así, los llaveros pasaron a ser macetas, luego cajoneras y crecieron hasta convertirse en mostradores para negocios. Todo con una impronta colorida y llamativa, propia de los envases reutilizados. Los diseños combinan estructuras de hierro y placas de plástico y resultan en un producto sustentable, funcional y resistente: no se humedecen ni se quiebran. Algunos muebles llegan a hacerse con 65 kilos de plástico reciclado, lo que equivale a 32.5000 tapitas de plástico.
"Tenés un mueble como los antiguos, para toda la vida. La idea es que los muebles de plástico reciclado sean para toda la vida”, aseguró.
Muchos clientes que compraron hace años productos, todavía los tienen y disfrutan. "Empezamos con una idea noble y con el tiempo hemos podido resignificar el valor del plástico porque aprendimos mucho también, nos fuimos superando", destacó. La influencer reveló que, si bien puede haber caídas en las ventas por la situación del país, es un producto que todavía se elige por su valor ambiental y trabajo detrás. "Quizás no es tan competitivo en el mercado porque no deja de ser artesanal y tiene mucho mucho arte, mano de obra, pero por suerte ha crecido y hemos podido mantenernos en el tiempo", expresó.
Falta de conciencia ambiental: qué hábitos se pueden adoptar para ser más sustentable
“Siempre falta conciencia”, resumió sobre la realidad de la contaminación plástica. Para Josefina vivimos en un mundo donde cada vez "se consume más" y "siempre viene aparejado de plástico". Los envases, los productos, incluso los empaques o protecciones están hechos de este material, que es uno de los más contaminantes del mundo y afecta tanto a la vida animal como a la humana.
“Yo siempre digo que cuando naturalizamos un problema, lo invisibilizamos, no lo vemos. Entonces, la gente va a la playa a recostarse arriba de un montón de basura”, lamentó la influencer sustentable.
Y añadió: “Para la gente que no vive frente al mar no es una problemática que la vivan de cerca, entonces tampoco se terminan de involucrar".
“Falta conciencia y faltan políticas públicas que acompañen a ese desarrollo de conciencia. Por ejemplo, si la gente quiere separar, pero después el sistema funciona mal —falla la recolección, falla la disposición al final—, la gente empieza a hartarse un poco. Al ver que su esfuerzo no vale, discontinúan esa tarea”, criticó Josefina. Sin embargo, también mantiene su esperanza depositada en las nuevas generaciones, porque si bien "hay mucho por hacer", ellos "vienen con más información".
Los hábitos que la Chica del Plástico recomienda adoptar para una vida más sustentable
- Separar los residuos: "No importa dónde estés, no importa si no sabes si funciona; llevarlo adelante siempre es clave", apuntó Josefina.
- Utilizar productos más libres de plásticos: ciertos productos, por ejemplo, cepillos de dientes, pasta dental, esas cosas que se utilizan diariamente y se van a seguir reemplazando.
- Evitar compras masivas y la moda fast fashion: la clave es evitar comprar sin reflexionar, ya sea ropa o productos no sustentables. La influencer ejemplificó con las grandes compras a Shein o Temu. "Es gravísimo desde el punto ambiental, desde el punto social", consideró.
