Cuando notás que las plantas de tu jardín muestran síntomas como hojas con huecos, tonalidades amarillentas o menos flores, es hora de prestar atención. Estos signos suelen indicar que están siendo atacadas por insectos o plagas que afectan su salud.
Para evitar que la situación empeore, es fundamental identificar qué tipo de plaga está causando el daño y aplicar el tratamiento adecuado. Javier, creador del canal de YouTube Huerto Adictos, recomendó un insecticida casero que resulta efectivo contra un 90% de las plagas más comunes que afectan a las plantas.
El ingrediente principal de esta mezcla es el ajo, conocido por su fuerte olor que repele a los insectos. Además, es importante usar jabón con pH neutro, que ayuda a alejar a los insectos sin alterar la acidez natural de las plantas. “Nos ayuda a combatir todo tipo de plagas como pulgones, orugas, gusanos, porque ataca sobre el exoesqueleto de los mismos”, explicó Javier. También se suman hojas de laurel, otro repelente natural.
Para preparar el insecticida, necesitás cuatro dientes de ajo grandes cortados en trozos pequeños, incluyendo la piel. Lo mismo se hace con las hojas de laurel. Luego, ambos ingredientes se colocan en una olla con agua hirviendo durante 15 minutos. Después, se retira la mezcla y se deja enfriar.
Una vez fría, se añade el jabón neutro a la preparación y se mezcla bien. Esta solución se traslada a un pulverizador para rociar las plantas afectadas, preferentemente durante las tardes, cuando el sol es menos intenso y la aplicación resulta más efectiva.
Cuidado con el riego de plantas en plena ola de frío
Con la llegada del clima invernal en pleno otoño y la baja pronunciada en los termómetros, el cuidado de las plantas cambia por completo. Muchas especies entran en un periodo de reposo vegetativo donde su metabolismo disminuye drásticamente, lo que reduce al mínimo su necesidad de hidratación.
El error más común en esta época es seguir regando con la misma frecuencia que durante la primavera o el verano: al haber menos horas de sol y menor evaporación, el sustrato en las macetas tarda mucho más tiempo en secarse, convirtiéndose en una trampa mortal para las raíces.
MÁS INFO
Cuando la tierra permanece saturada de agua durante semanas, se crean las condiciones ideales para la proliferación de hongos y bacterias. Las raíces, al no poder respirar, comienzan a asfixiarse. Este problema es silencioso y, cuando los síntomas se hacen visibles, suele ser tarde para revertir el daño.
