La industria textil es una de las más golpeadas por la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. En ese contexto, una importante empresa dejó afuera de la planta a sus trabajadores quienes temen porque comiencen los despidos. También reclaman por deudas salariales.
Se trata de la empresa Khamsin S.A., cuya planta está ubicada en Florida Oeste, partido de Vicente López. La firma instalada en el conurbano bonaerense viene de cambiar su conducción hace poco tiempo.
Los trabajadores de denunciaron que les fue impedido el ingreso al establecimiento este lunes cuando se presentaron a cumplir sus tareas. El conflicto afecta a alrededor de 30 empleados, quienes permanecen frente a la fábrica reclamando la reincorporación a sus puestos de trabajo y el pago de haberes adeudados.
Los trabajadores de la textil Khamsin reclaman salarios, aguinaldo y la continuidad laboral
Según explicó Emanuel Vizgarra, delegado de la Asociación Obrera Textil (AOT), los trabajadores fueron sorprendidos al intentar ingresar a la planta y encontrar bloqueado el acceso por decisión de la nueva conducción de la firma.
Además de denunciar el cierre del establecimiento para el personal, desde el gremio sostienen que la empresa mantiene deudas por parte de los salarios y del aguinaldo, situación que afecta directamente a unas 30 familias. "La empresa no está recibiendo al sindicato para intentar encontrar una solución al conflicto", señalaron desde la AOT, que reclama la apertura de una instancia de negociación.
Los trabajadores indicaron que el anterior propietario de Khamsin S.A. era Diego Niebisky y afirman que la empresa pasó a estar bajo la conducción de Gabriel Corigliano, a quien vinculan con la firma Mom Sport. Mientras continúa la permanencia de los empleados frente a la planta, el sindicato aseguró contar con documentación y testimonios que respaldan las denuncias realizadas por los trabajadores respecto de las deudas que mantiene la firma.
En ese sentido, desde la AOT reclamaron la intervención de las autoridades laborales para abrir una mesa de diálogo, garantizar la continuidad de las fuentes de trabajo y exigir la regularización de los salarios adeudados, en un nuevo conflicto que vuelve a poner de manifiesto las dificultades que atraviesa la industria textil argentina.
Cabe señalar que el sector es uno de los más golpeados por las políticas de Javier Milei y sufre la caída del consumo que se vive a nivel general y la apertura de importaciones que permitió el ingreso de productos del exterior.
