De la fábrica al agua y a la Selección de bodyboard: el joven de Las Toninas que representó a Argentina en competencias internacionales

Julián entrena antes y después de la jornada laboral. Desde una familia de laburantes logró destacarse en un deporte que pareciera ser solo para elites.

27 de marzo, 2026 | 06.00

Julián Acuña es de Las Toninas, provincia de Buenos Aires. Creció con el mar como metáfora y realidad. Como frontera y punto de encuentro. A sus 17 años, llegó a representar al país en competencias de Bqodyboard y espera ser parte de la comitiva nacional para los juegos Sudamericanos Odesur Santa Fe, 2026. Este particular deporte acuático de deslizamiento, hermano del surf, remonta a una imagen típica de la costa bonaerense: nenas y nenas barrenando olas sobre tablas multicolores.

“La verdad que de mi grupo de amigos soy el único que se mete al agua. Y mucho menos hacen Body. La mayoría hacen futbol u otras actividades. Tienen que trabajar muchas horas o estudiar y es como que no le dan tiempo al mar. No lo conocen tanto, a pesar de tenerlos ahí todo el tiempo”, dice a El Destape.  Julián entrena antes y después de la jornada laboral.  Desde una familia de laburantes logró destacarse en un deporte que pareciera ser solo para elites.

El joven marca algo común, pero poéticamente irónico. Muchos, a pesar de vivir en La Costa, sienten que la playa no les pertenece. O solo la ven como un lugar para la venta ambulante. Esas maravillas de agua, sal y arena parecen ser siempre para otros, que por tiempo y recursos pueden no solo disfrutarlas, sino pensarlas como un modo de vida, a pesar de vivir a cientos de kilómetros, la tienen mucho más cerca que la mayoría de los vecinos costeros, aunque sea paradójico.

Un “envión” necesario

El costo de los insumos y de las clases particulares hubiesen hecho casi imposible esta actividad para la familia Acuña, pero el aporte estatal ayudó a  ese acercamiento entre el proyecto y la realidad.

Gracias a la articulación entre el programa Envión y Juventudes, programa municipal, pudo realizar el deporte que habia hecho su papá como el Bodybord. Primero lo tomó como una forma de desconexión y para disfrutar el mar, aunque despues lo fue viendo como “un modo de vida”.

“Si no fuera por los polideportivos sería muy difícil hacer esta actividad. No imposible, pero si difícil, por un tema de costos y demás. La verdad que hay oportunidades que sin ayuda se hacen muy difícil conseguir, yo por suerte la tengo, pero trabajo día a día en aprovecharlas”, reconoce. Julián reparte sus días entre el trabajo, el estudio (al momento de la realización de esta nota estaba cursando en el secundario) y los duros entrenamientos. “ Estoy dejando todo para llegar de la mejor manera”, adelanta.

De palabras respetuosas y justas, Acuña habla casi pidiendo perdón. Con tranquilidad y paciencia, rara vez hace frases largas o imperativas, sólo cuando habla de su lugar en el mundo: el mar.  “Cuando entro al agua me transporto a otro mundo. Ya ese ambiente me re gusta, me da calma. Es como otra onda. Otros deportes, como el futbol, son como más agresivos, acá ya las olas te dan paz. A mí me da algo que no se explicar”, define.

"Al principio me tiraba más el surf”, dice, al tiempo que agrega: “Para mí es una emoción muy grande este deporte(Bodyboard). Al principio lo veía a mi viejo hacerlo y me gustaba pero me había inclinado por el más popular digamos, pero poco a poco me fui enganchando, cuando descubrí el centro de entrenamiento fue realmente lo que me cambio la cabeza”.

“Tengo una mañana constante”

En el año, los dias de Julian se reparten entre la escuela, el trabajo (donde trabaja como empleado en una fábrica) y el mar .“Solo paro en invierno porque la temperatura del agua es muy baja”, explica.  El futbol, la familia y los amigos completan sus actividades, mientras espera volver al seleccionado . 

Su objetivo de representar al país para los sudamericanos es su gran ilusión y para eso se prepará desde la ultima primavera. Si bien ya fue preseleccionado anteriormente, sabe que no es fácil volver a estar, que compite con gente de mayores recursos y experiencia, pero él no se rinde y lo define como “su gran sueño para este año”.

Al respecto cuenta: “El Body es un deporte caro. Sus herramientas son costosas, yo por suerte tengo el apoyo para hacerlo, pero igual no puedo dejar de trabajar. Quizá, lo que no tenga de descanso, lo tengo de ganas y eso me ayuda”."Representar a tu país y pensar que lo haces por todos los que te apoyaron. Eso para mi es un gol con la cancha llena”, aseguró.

“Para ser profesional y dedicarme enteramente a esto no solo es ser bueno en el agua, sino conseguir sponsor y apoyo. Yo por suerte lo tengo gracias a la escuelita, pero no es fácil para, viajar , competir y esas cosas, implica un gran sacrificio”, cierra.

Y cierra: “Cuando comencé nunca me imagine estar en un seleccionado. Lo hacía por placer, porque me hacia bien. A medida que fui creciendo y empezaron los llamados me empecé a ilusionar.  Hoy siento que cada un d elos que me ayudó están acompañandome en la tabla. Faltan poco dias para saber si voy a estar. Crucemos los dedos”.