Históricamente, el color violeta estuvo asociado a dos cosas principalmente en la Ciudad de Buenos Aires: el árbol del Jacarandá y la emblemática cafetería homónima. Las Violetas fue fundada en 1884, por lo que su historia podría ser perfectamente un recorte de los años más constitutivos de Argentina como Nación.
Durante el menemismo fue cerrada, sin embargo, la Legislatura de la Ciudad la declaró “área de protección histórica” y fue reinaugurada en 2001. Al día de hoy conserva su encanto y es una de las cafeterías más emblemáticas de la ciudad.
La historia de Las Violetas: el café notable de la Ciudad
A fines de los años '80 del siglo XIX, los señores Felman y Rodríguez Acal abrieron las puertas de Las Violetas, un café al que el ministro y futuro presidente Carlos Pellegrini llegó en tranvía para disfrutar de una merienda junto a amigos. Construida sobre piso de mármol italiano, con muebles traídos de París y vitraux que decoran el gran salón, esta confitería fue escenario de reuniones de intelectuales y artistas de los siglos XIX y XX.
Se dice que su nombre fue en honor a las flores del cantero que decoraban la vereda. Su identidad fue construyendose con los años, mientras iba cambiando de dueños y renovaba su imagen. En 1920 fue remodelada con las vidrieras, vitroux y pisos que llegan a la actualidad, mientras que en 1933 fue rematada y pasó a ser propiedad de Mateo Figallo y su familia
Roberto Arlt conocía muy bien a Las Violetas, tanto que, la describe a la perfección en su cuento Noche Terrible. En este sentido, esta confitería fue escenario de otras obras de ficción, como La Mafia de Leopoldo Torre Nilsson de 1972 y Sol de otoño de Eduardo Mignona, estrenada en 1996.
Quizás una de las máximas figuras que formaron parte de la historia de este café notable fue Alfonsina Storni. La poetisa era clienta habitué y es que la misma era vecina del barrio de Almagro, donde queda esta confiteria, en el cruce de las avenidas Rivadavia y Medrano. Al estar ubicada en el corazón de la ciudad, muchos llegaban en tranvía por Rivadavia, o tomando el tren en la estación Del Parque, donde hoy está el Colón, con destino al mencionado barrio porteño.
MÁS INFO
Las Violetas abre sus puertas todos los días de 6 am a 1 am. Visitar este café notable es un plan ideal para hacer durante el fin de semana o cortar con la rutina diaria. Se recomienda hacer una reserva ya que suele haber espera para conseguir mesa.
