En pleno verano porteño, una joya arquitectónica poco conocida abre sus puertas para que vecinos y visitantes puedan conocerla a fondo. Se trata del Palacio Noel, un edificio de estilo neocolonial ubicado en el barrio de Retiro que además de su valor histórico sirve como sede de uno de los museos de arte más relevantes de la ciudad.
Construido en 1922 por el arquitecto Martín Noel como residencia familiar, este palacio se destaca por su inspiración en el barroco latinoamericano, con elementos tomados de la tradición arquitectónica de ciudades como Lima y Cuzco. Sus patios, galerías, balcones y detalles ornamentales evocan el pasado colonial de la región y contrastan con el ritmo urbano del centro porteño.
Desde 1947, el edificio es la sede del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, que alberga una de las colecciones más importantes de arte virreinal del país. En sus salas se exhiben piezas que datan de los siglos XVI al XVIII, incluyendo platería, imaginería religiosa, pinturas coloniales, mobiliario y objetos que cuentan la historia cultural de América del Sur.
Uno de los grandes atractivos del lugar son sus jardines de estilo español, que ofrecen un oasis tranquilo en medio de la ciudad. Recorriendo estos espacios verdes es posible sentir una pausa del ajetreo porteño mientras se disfruta de la belleza del diseño paisajístico y de la arquitectura que lo rodea.
Visitas guiadas de verano incluidas en la entrada
Durante los meses de enero y febrero, el Palacio Noel ofrece visitas guiadas especiales que permiten profundizar en la historia del edificio, su arquitectura y las obras que atesora. Estas recorridas están incluidas en la entrada al museo y no requieren reserva previa, lo que facilita la participación de quienes se acerquen durante la temporada cultural de verano.
La entrada general cuesta 2.000 pesos y para extranjeros no residentes el valor es de 10.000 pesos. Los miércoles el ingreso es gratuito. Además, el acceso sin costo está habilitado para jubilados, estudiantes universitarios con acreditación, personas con discapacidad y un acompañante, menores de 12 años, ex combatientes de Malvinas y grupos de estudiantes de escuelas públicas.
Este palacio colonial con historia, jardines y obras de arte se presenta como una propuesta imperdible para quienes quieran redescubrir rincones culturales de Buenos Aires más allá de los circuitos tradicionales.
