Dónde queda "El Coloncito", el segundo Teatro Colón oculto en la Ciudad

Ubicado en el barrio porteño de Balvanera, el recinto se encuentra dentro del edificio delimitado por las calles Bartolomé Mitre, Larrea, Azcuénaga y Juan Domingo Perón.

03 de julio, 2026 | 18.17

Antes de la inauguración del actual Teatro Colón, Buenos Aires ya contaba con una sala que hoy permanece prácticamente oculta. Se trata de "El Coloncito", el histórico auditorio del Colegio San José, un espacio de estilo clásico que en los últimos años volvió a cobrar protagonismo gracias a la realización de conciertos y eventos privados.

Ubicado en el barrio porteño de Balvanera, el recinto se encuentra dentro del edificio delimitado por las calles Bartolomé Mitre, Larrea, Azcuénaga y Juan Domingo Perón. Aunque forma parte de la institución educativa fundada en 1858, fue inaugurado en 1915 y desde entonces se convirtió en uno de los espacios más singulares de la Ciudad.

Su apodo nació por el notable parecido arquitectónico con el Teatro Colón. "El Coloncito" combina columnas dóricas en la platea, galerías de estilo jónico y ornamentación corintia en el cielorraso. A eso se suman pisos de roble de Eslavonia, mármol de Carrara y una cúpula vidriada con vitrales que refuerzan su aire monumental.

Con 36 metros de largo, unos 14 metros de altura y capacidad para alrededor de 300 espectadores, fue concebido para actividades académicas. Con el paso del tiempo también albergó conciertos, conferencias, obras teatrales e incluso funcionó como cine para los alumnos durante las décadas de 1960 y 1970.

¿Cómo es El Coloncito, el tesoro arquitectónico oculto de la Ciudad?

Durante muchos años, la sala permaneció prácticamente reservada para la comunidad educativa. Sin embargo, esa situación comenzó a cambiar con la incorporación de propuestas culturales abiertas al público, entre ellas los conciertos de Candlelight, que eligieron el espacio por su acústica y su valor patrimonial.

El edificio que alberga "El Coloncito" también conserva otros espacios históricos, como su biblioteca, patios y museo de ciencias naturales, y forma parte de uno de los establecimientos educativos más antiguos de la Ciudad. Además, el conjunto edilicio fue declarado Monumento Histórico Nacional.

A diferencia del Teatro Colón, cuya programación artística es permanente, abre sus puertas únicamente durante determinados eventos y funciones especiales. Esa condición contribuyó a que permaneciera durante años como uno de los secretos mejor guardados de Buenos Aires.