El cuidado del jardín puede transformarse en una tarea difícil si no se cuenta con la información adecuada, por lo que es importante poseer siempre cierto conocimiento antes de tomar algunas decisiones sobre el diseño de los espacios exteriores. El desconocimiento absoluto al momento de comprar una planta para incorporar al hogar puede terminar siendo destructivo.
Según expertos jardineros, existen especies que significan un riesgo para el resto de las plantas y árboles, para la estructura de la casa en sí, o que incluso pueden causar serios problemas de salud en humanos y mascotas. Por este motivo, se advierte que no deberías plantar estas flores en tu jardín.
La mayoría de estas especies invasoras tienen una marcada tendencia a crecer excesivamente y volverse un peligro para otras especies si no se las frena rápidamente. Sin embargo, los expertos suelen brindar posibles reemplazos que permiten mantener la belleza estética del espacio y bajar notablemente el peligro. Entre las principales amenazas de este tipo se destacan:
-
Madreselva japonesa: es uno de los ejemplos perfectos de plantas invasoras. Se trata de una enredadera que, a pesar de su gran atractivo visual, llega a alturas impensadas y puede dañar ciertas estructuras. La peor parte de esta especie es que, en algunas situaciones, tiene la capacidad de enrollarse sobre otras plantas o árboles y matarlos.
-
Loosestrife de cuello de ganso: recibe este particular nombre debido a que sus flores blancas, que son hermosas, recuerdan a esa parte del cuerpo del animal. Según los expertos en jardinería, más allá de la belleza que exhibe al crecer, puede ser muy perjudicial para el hogar.
-
Celandina menor: saca unas flores amarillas hermosas, pero presenta un problema muy grande relacionado con su crecimiento e invasión por debajo de la tierra, la cual realiza a través de pequeños tubérculos en forma de bulbo. Esto la vuelve sumamente peligrosa en un jardín que cuente con varios otros cultivos, ya que se pueden ver gravemente afectados.
-
Glicinia: es una de las enredaderas más admiradas por la enorme belleza que exhiben sus flores en tono lila, pero también es considerada una especie invasora. Puede ser inofensiva si crece sola sobre alguna pared, pero en contacto con otros árboles o plantas tiene una tendencia a volverse destructiva.
Alerta por toxicidad: riesgos extremos para humanos y mascotas
Por otra parte, existen algunas flores que no deben plantarse por otra razón que requiere un extremo cuidado: son tóxicas para el ser humano y para las mascotas que podemos tener en el hogar. En estos casos específicos, la información es todavía más importante para no poner en riesgo la vida.
-
Belladonna: aunque tiene un nombre precioso, no cuenta de por sí con una belleza externa que la haga imprescindible para el jardín. Por este motivo, se pueden buscar otras alternativas que no sean tóxicas al tacto como sí lo es esta especie.
-
Hiedra inglesa: cumple estrictamente con los dos requisitos para mantenerla lejos del hogar. No solo sus hojas son tóxicas, sino que también puede convertirse en una planta invasora capaz de transmitir ciertas enfermedades a otras partes del jardín.
-
Dedalera: su caso es muy particular, ya que presenta una belleza impresionante con flores rosas que crecen en forma de campana apuntando hacia abajo. Sin embargo, el mínimo tacto con ella puede causar irritación en la piel, mientras que su ingesta puede generar problemas de salud mucho más graves. Los expertos señalan que se pueden reemplazar por las bocas de dragón, que son muy similares.
-
Acónito monástico: es una especie que llama la atención por sus flores violetas, pero es extremadamente tóxica. Esta condición la vuelve sumamente peligrosa para incorporarla en el jardín. Al igual que la dedalera, las bocas de dragón pueden funcionar como su reemplazo seguro.
