La Justicia de Santa Fe resolvió el sobreseimiento de otro de los adolescentes acusados por el crimen de Jeremías Monzón, el chico de 15 años asesinado en diciembre pasado después de haber sido emboscado en un galpón abandonado cercano a la cancha de Colón.
La medida fue dispuesta durante una audiencia realizada en los tribunales de la capital provincial. Según fuentes de Infobae, el menor fue eximido de responsabilidad penal debido a que tenía 14 años cuando ocurrió el ataque, lo que lo ubica dentro del régimen de no punibilidad establecido por la ley argentina.
Se trata del segundo adolescente sobreseído en la causa por el mismo motivo. Sin embargo, la Justicia resolvió mantener vigentes medidas socioeducativas para los dos jóvenes, que fueron acordadas entre el Poder Judicial y los organismos provinciales, como la Secretaría de Niñez y el Ministerio de Seguridad. La letra chica de esas medidas permanece bajo reserva.
Cómo sigue la causa
La investigación continúa avanzando para las otras dos detenidas. Se trata de una adolescente de 16 años, que es señalada como la autora del homicidio, y de su madre, acusada de haber participado de manera secundaria en el hecho.
La menor enfrenta cargos por homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y premeditación, figura que contempla prisión perpetua para adultos. Por tratarse de una adolescente, la eventual pena deberá definirse en una instancia posterior, en caso de que sea declarada culpable.
En cuanto a la madre, la acusación prevé actualmente una pena estimada de entre 10 y 15 años de prisión, aunque podría modificarse a medida que avance la investigación que encabeza el fiscal Francisco Cecchini. Desde la fiscalía esperan que el juicio pueda realizarse antes de fin de año.
El crimen que conmocionó a la provincia de Santa Fe
El asesinato de Jeremías ocurrió el 18 de diciembre, cuando el adolescente salió de su casa en Santo Tomé y se dirigió hacia la ciudad de Santa Fe. Según determinó la investigación, había sido citado por la chica de 16 años y luego llevado hasta un galpón abandonado en donde lo esperaban los otros implicados.
Allí fue atacado de manera brutal. La autopsia confirmó que recibió 23 puñaladas. Además, uno de los involucrados filmó una parte de la agresión y ese material comenzó a circular en las redes sociales, lo que llevó a la Justicia a prohibir la difusión del video y del audio del crimen. Las pruebas reunidas apuntaron a una acción premeditada.
Después del crimen, la familia de Jeremías impulsó una campaña para promover la denominada “Ley Jeremías Monzón”, que busca reducir la edad de imputabilidad penal para delitos graves cometidos por menores. La propuesta sumó adhesiones y continúa recolectando firmas en distintos puntos de la ciudad y a través de redes sociales.
Tras el sobreseimiento dictado este lunes, el abuelo de la víctima, Aldo Monzón, expresó su repudio a la decisión judicial. “Son unos asesinos que lo ejecutaron con alevosía y ensañamiento. Murió con 23 puñaladas. Esto es un error de la Justicia”.
