Compraron una vieja casa para hacer un restaurante y encontraron un túnel que cambió la historia de Buenos Aires

Lo que iba a ser un restaurante típico de San Telmo terminó convirtiéndose en el sitio arqueológico más importante de la Ciudad de Buenos Aires. 

27 de julio, 2026 | 15.17

Entre las curiosidades más sorprendentes e impensadas que esconde la Ciudad de Buenos Aires se encuentra, sin lugar a dudas, el Zanjón de Granados. Quienes atraviesan la puerta de la casona ubicada sobre calle Defensa al 755, en pleno corazón de San Telmo, difícilmente imaginan que abajo de sus pies se esconden túneles, galerías, aljibes, cisternas y restos arqueológicos de hace casi cinco siglos.

La historia de este lugar comenzó de manera inesperada. En 1985, el químico y empresario Jorge Eckstein compró el edificio con la intención de restaurarlo para hacer un restaurante y llamarlo "El Rincón de las Viejas Historias". Sin saberlo, ese nombre terminaría siendo una premonición.

Durante el desarrollo de las obras apareció un túnel antiguo y junto con él, comenzaron una serie de descubrimientos que transformaron por completo el proyecto original. La restauración demandó más de una década y derivó en la creación del que hoy es considerado el sitio arqueológico más importante de la ciudad.

Un viaje al pasado, hacia los orígenes de Buenos Aires

El complejo se levanta sobre la que fue la séptima y última manzana de la segunda fundación de Buenos Aires, hecha por Juan de Garay en 1580. Por ese terreno atravesaba el antiguo Tercero del Sur, uno de los arroyos que transportaban el agua de lluvia hasta el Río de la Plata y que con el tiempo sería conocido como el Zanjón de Granados.

Con el crecimiento urbano, ese curso del agua fue canalizado mediante un sistema de túneles de ladrillo y hacia fines del siglo XIX quedó completamente relleno tras la construcción de la red moderna de cloacas. Durante décadas permaneció olvidado bajo las calles de San Telmo, hasta que las excavaciones permitieron redescubrirlo.

En el recorrido guiado al Zanjón pueden verse los antiguos caminos del curso del agua, las paredes originales, los utensilios y recipientes que se utilizaban en el siglo XVI y restos de distintas edificaciones que ocuparon el lugar a lo largo del tiempo.

Mansión aristocrática, conventillo y museo

La historia del edificio refleja también la transformación de la Ciudad de Buenos Aires. A comienzos del siglo XIX funcionó como una residencia familiar, pero después de la epidemia de fiebre amarilla del año 1871, cuando las familias acomodadas abandonaron San Telmo para mudarse hacia el norte de la ciudad, la casona se convirtió en un conventillo, de 23 habitaciones y 2 baños.

El lugar llegó a albergar a decenas de inmigrantes y con el paso de las décadas cayó en estado de abandono, hasta quedar prácticamente en ruinas. La restauración de los años ochenta no solo recuperó el valor arquitectónico del edificio, si no que también permitió reconstruir una parte esencial de la historia porteña.

El Zanjón de Granados hoy ofrece visitas guiadas a diario, para que las y los visitantes puedan descubrir la ciudad desde sus cimientos.