Científicos descubrieron el posible apuñalamiento más antiguo de la historia

Una investigación realizada sobre los restos de un Homo sapiens hallado en Israel reveló una inesperada lesión.

25 de julio, 2026 | 18.50

Un equipo internacional de investigadores identificó en los restos fósiles de un Homo sapiens una lesión que podría corresponder al apuñalamiento más antiguo registrado hasta el momento. El individuo, bautizado como Qafzeh 25, vivió hace entre 145.000 y 92.000 años y, según concluyó el estudio, sobrevivió durante un tiempo después de recibir el golpe.

La investigación fue publicada en la revista científica Scientific Reports y estuvo encabezada por especialistas del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) de España y de la Universidad de Tel Aviv. Gracias al uso de técnicas de microscopía y microtomografía computarizada, los científicos determinaron que la lesión presente en la mandíbula izquierda fue provocada por un objeto afilado y no por procesos naturales posteriores a la muerte.

Qué descubrieron en la mandíbula de Qafzeh 25

Los investigadores detectaron una muesca alargada que afectó tanto el hueso mandibular como la raíz de uno de los premolares inferiores. La forma de la herida es compatible con un traumatismo causado por un objeto cortante, posiblemente una herramienta de piedra.

Qafzeh 25 fue encontrado en la homónima cueva de Israel. Foto: Ana Pantoja et al

Lo que más llamó la atención fue que el hueso presenta signos claros de cicatrización. Esto significa que Qafzeh 25 no murió inmediatamente después del ataque, sino que logró sobrevivir el tiempo suficiente para que comenzara el proceso natural de curación.

Aunque los especialistas consideran que la hipótesis de una agresión interpersonal es la más sólida, aclaran que todavía no puede afirmarse con absoluta certeza que se haya tratado de un apuñalamiento. También contemplan otras posibilidades, como una caída accidental sobre una roca filosa o un accidente durante actividades cotidianas.

Qafzeh 25 fue encontrado en la cueva de Qafzeh, en el actual territorio de Israel, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes para estudiar a los primeros Homo sapiens que salieron de África. En ese sitio se hallaron restos de al menos 27 individuos, enterrados hace entre 145.000 y 92.000 años. Además de aportar información sobre las primeras migraciones humanas, el lugar es considerado una referencia para comprender los orígenes de los enterramientos intencionales.

El nuevo estudio también confirmó que Qafzeh 25 fue sepultado deliberadamente, ya que la posición de los restos y su estado de conservación descartan que hayan sido alterados por animales o por procesos naturales.

Para los investigadores, este hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre la vida de los primeros seres humanos modernos. La evidencia sugiere que hace más de 100.000 años ya existían episodios de violencia entre personas, pero también comportamientos de cooperación y cuidado. La supervivencia del individuo tras una lesión tan importante en la mandíbula hace pensar que pudo haber recibido asistencia de otros miembros de su grupo.