MIÉRCOLES: Historiadores rescataron fragmentos de una de las siete maravillas del mundo antiguo para reconstruirla

Un equipo de arqueólogos y expertos logró recuperar 22 bloques de la mítica estructura. 

18 de marzo, 2026 | 21.31

Durante siglos, el legendario Faro de Alejandría permaneció oculto bajo las aguas del Mediterráneo, siendo un verdadero ícono de la historia medieval. Ahora, ese pasado comienza a tomar forma nuevamente: un equipo internacional de arqueólogos e historiadores logró recuperar 22 bloques originales de la estructura.

Las piezas extraídas tienen más 2.000 años de antigüedad e incluyen elementos arquitectónicos claves como dinteles, jambas y grandes losas de base. Estos restos permiten reconstruir con mayor precisión cómo era esta imponente torre que, durante más de mil años, fue una faro para los navegantes que llegaban a la costa de Alejandría.

El trabajo forma parte del programa PHAROS, una iniciativa internacional que busca recrear digitalmente esta maravilla del mundo antiguo. El objetivo está puesto en desarrollar un modelo tridimensional que permita “visitar” el faro como si aún estuviera en pie. Para eso, cada bloque recuperado será escaneado y digitalizado con tecnología de alta precisión.

La arqueóloga Isabelle Hairy, quien lidera el proyecto desde el Centro Nacional para la Investigación Científica, explicó que este “gemelo digital” permitirá no solo reconstruir su forma, sino también explorar distintas hipótesis sobre su construcción y su posterior destrucción.

La historia del Faro de Alejandría

El Faro de Alejandría fue construido en el siglo III a.C. en la isla de Faro y alcanzó unos 100 metros de altura, lo que lo convirtió en una de las estructuras más impresionantes de la antigüedad. Sin embargo, una serie de terremotos ocurridos hacia el año 1.300 lo dejó en ruinas.

Décadas más tarde, parte de sus materiales fueron reutilizados para levantar la fortaleza de Qaitbay, sellando su desaparición física. Es importante destacar que es considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo. Las otras son el Coloso de Rodas, la Gran Pirámide de Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Mausoleo de Halicarnaso,  Estatua de Zeus en Olimpia y Templo de Artemisa en Éfeso.

Este hallazgo en conjunto de nuevas tecnologías permitirá al faro volver a estar en lo alto, al menos en el mundo digital, para que así personas de todo el mundo puedan visitarlo a su modo. El proyecto también incluye la producción de un documental que permitirá acercar este proceso al público y poner en valor uno de los grandes símbolos de la historia de la humanidad.