Tras varios días con temperaturas templadas, mucha nubosidad y escaso ingreso de aire frío, el tiempo cambiará de manera significativa en la región central del país. Los principales modelos meteorológicos anticipan el desarrollo de una ciclogénesis, un fenómeno que favorecerá la formación de tormentas fuertes en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires. Este sistema de baja presión, que se forma cuando un centro de bajas presiones se intensifica rápidamente, traerá consigo un cambio brusco en las condiciones climáticas, con lluvias intensas, granizo y vientos de considerable intensidad.
El jueves 30 de julio comenzará el cambio de tiempo
El cambio comenzará el jueves 30 de julio, cuando un profundo sistema de baja presión avance desde el océano Pacífico hacia la cordillera de Cuyo y la Patagonia, donde provocará fuertes nevadas y vientos intensos. Mientras tanto, en la región central del país se instalará una marcada circulación de aire cálido y húmedo del norte, lo que incrementará la inestabilidad y dejará una jornada ventosa, templada y con abundante nubosidad. Esta combinación de factores atmosféricos será el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de tormentas de variada intensidad que afectarán a gran parte de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal.
El viernes 31 de julio será el día más complicado
De acuerdo con los modelos meteorológicos ECMWF y GFS, durante el viernes 31 de julio se desarrollará la etapa más intensa de la ciclogénesis con la formación de un centro de baja presión al este de la provincia de Buenos Aires. Desde la mañana podrían registrarse tormentas aisladas en Córdoba, el sur de Santa Fe, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, algunas con granizo y ráfagas fuertes. Sin embargo, el período de mayor riesgo se espera entre la tarde del viernes y la madrugada del sábado 1 de agosto, cuando las tormentas podrían intensificarse sobre el norte de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires (CABA), el AMBA y el sur del Litoral. Los especialistas advierten que este será el momento de mayor peligro, con tormentas que podrían generar caída de granizo de distintos tamaños y ráfagas de viento que superen los 70 kilómetros por hora.
Lluvias intensas, granizo y acumulados de más de 50 milímetros
Los especialistas advierten que este episodio podría dejar tormentas fuertes, granizo de distintos tamaños, ráfagas intensas de viento, abundante actividad eléctrica y lluvias intensas en pocas horas. Los acumulados podrían superar los 50 milímetros en sectores del noreste bonaerense, la Ciudad de Buenos Aires y el sur del Litoral, aumentando el riesgo de anegamientos temporarios. Este volumen de agua en tan poco tiempo podría generar complicaciones en el tránsito, inundaciones en zonas bajas y problemas en el sistema de drenaje pluvial de la ciudad. Por la magnitud prevista del fenómeno, se recomienda a la población tomar precauciones y evitar circular durante los momentos de mayor intensidad de las tormentas.
El sábado 1 de agosto el tiempo comenzará a mejorar
Durante la madrugada y la mañana del sábado 1 de agosto, el centro de baja presión se desplazará hacia el Mar Argentino mientras un frente frío avanzará rápidamente hacia el noreste del país, provocando una mejora gradual de las condiciones sobre Buenos Aires. La entrada de aire más frío y seco detrás del frente permitirá que las tormentas se disipen y que el cielo comience a despejarse. Sin embargo, se recomienda seguir las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y prestar atención a los posibles alertas oficiales que puedan emitirse en las próximas horas. La población debe mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar difundir rumores o información no verificada que pueda generar alarma innecesaria.
