Con las altas temperaturas del verano, el aire acondicionado se vuelve un gran aliado, pero también uno de los grandes gastos de luz. A la hora de elegir uno es necesario contemplar el consumo eléctrico y muchas personas dudan entre un split tradicional o un aire acondicionado portátil. ¿Cuál conviene?
Aire acondicionado split o portátil: cuál consume menos energía y es más conveniente
Si tu preocupación es la factura de la luz, es clave que sepas que el aire acondicionado split gasta menos electricidad. Su diseño y eficiencia permiten enfriar el ambiente con un menor esfuerzo energético en comparación con los portátiles. De todos modos, eso no significa que el split no consuma: ambos equipos implican un gasto que conviene gestionar con cuidado.
Ambos tipos de aire acondicionado cumplen el mismo objetivo, pero el rendimiento, sus comodidades y el gasto eléctrico pueden ser muy diferentes. Además, a eso se suma el uso que le vayas a dar y las condiciones del ambiente en donde se encuentren.
Diferencias entre el aire acondicionado split y el portátil: cuánto consume cada uno
Estos dos aires son completamente diferentes. El split está compuesto por dos partes: una unidad interior que se instala dentro del ambiente y otra exterior que se coloca fuera de la vivienda. Esta separación permite un funcionamiento más silencioso y una refrigeración más estable. Además, suelen integrarse mejor a la estética del hogar y ofrecer un mayor confort térmico.
En términos de consumo, un split doméstico promedio puede demandar entre 0,8 y 1,5 kWh por cada hora de uso. La cifra exacta depende del modelo, la potencia, la tecnología (por ejemplo, si es inverter) y el mantenimiento del equipo. En general, estos sistemas aprovechan mejor la energía, lo que se traduce en un menor gasto eléctrico a largo plazo.
Mientras que los aires acondicionados portátiles se destacan por su practicidad. Al no requerir una instalación fija, podés moverlos de una habitación a otra según la necesidad. Esto los vuelve atractivos para departamentos chicos o para quienes no pueden hacer modificaciones en la vivienda.
Sin embargo, esa comodidad suele venir acompañada de un mayor consumo energético. En promedio, un equipo portátil puede gastar entre 1,0 y 2,0 kWh por hora. Además, al no sellar completamente el ambiente y necesitar una salida de aire al exterior, su eficiencia es menor, lo que hace que trabajen más tiempo para lograr la misma sensación de frío.
MÁS INFO
Aire durante el verano: los consejos para reducir el consumo eléctrico
El uso del aire acondicionado se puede optimizar con algunas recomendaciones simples para cuidar el equipo, reducir el consumo y aliviar el impacto en la factura de luz. Estas son:
- Mantener la temperatura entre 24 y 26 grados
- Conservar las puertas y ventanas, cerradas
- Limpiar filtros con regularidad y apagar el equipo cuando no lo necesitás.
