Mónica Picco, abogada de la joven que logró escapar desnuda de la casa de Claudio Barrelier, dio más detalles del ataque del 6 de mayo de 2025, denunciado en la Justicia pero que a la luz del femicidio de Agostina Vega vuelve a estar bajo la lupa. "Hay algunos detalles que no se saben, que están en plena investigación", adelantó al principio de la conferencia de prensa que brindó en Córdoba para anunciar su presentación como querellante.
"Yo creo que la iba a exponer ante otra gente, por lo que me dijo mi clienta, cuya percepción es que no estaba queriendo abusarla", estimó luego al ser consultada por el modus operandi de Barrelier, quien la llevó a la casa engañada bajo la promesa de que le daría 2 millones de pesos a cambio de que ella le guardara una suma de dinero para finalmente amenazarla con un arma, obligarla a desnudarse, encitarla de pies y manos y taparle la boca. "Le dijo que la gente que le iba a dar la plata necesitaba verla así. Ella le dice que no pero ya con la boca tapada mucho más no pudo hacer ", reconstruyó sobre la denuncia por privación ilegítima de la libertad. Si bien estuvo 20 días preso, luego salió en libertad gracias al pago de una fianza.
Milagros, de 21 años, había denunciado al acusado por privación ilegítima de la libertad. Su testimonio cobra especial relevancia ahora, porque los hechos ocurrieron en la misma vivienda de barrio Cofico donde se la vio entrar a Agostina y nunca salir. Tal como Agostina, era además menor de edad cuando lo conoció. Picco aseguró que entraron en contacto por "una tía" de la joven y que a los 20 años "organizó una trama de engaño" para llevarla a su casa.
Según relató, el 5 de mayo Barrelier se comunicó con ella para pedirle que guardara una suma de dinero a cambio de una recompensa de dos millones de pesos. La joven rechazó inicialmente la propuesta, pero acordó volver a hablar al día siguiente para organizar el encuentro.
De acuerdo con la letrada, el 6 de mayo ambos se encontraron en una sucursal del Bancor. Allí, Barrelier ingresó al banco y luego le indicó que lo acompañara hasta su vivienda. Una vez dentro del domicilio, la situación cambió drásticamente. Picco sostuvo que el acusado sacó un arma y comenzó a interrogar a la joven sobre quiénes conocían su ubicación. Luego, según la denuncia, le exigió que se quitara la ropa, la sentó en una cama y la ató de pies y manos. “Yo no te voy a hacer nada”, le habría dicho, antes de agregar que las personas que supuestamente le entregarían el dinero “necesitaban verla así”. La denunciante interpretó que podía ser exhibida ante terceros y, según transmitió a su abogada, esa posibilidad le generó un profundo temor.
La representante legal relató que Barrelier le quitó el celular y las llaves de la moto, pero que la joven logró desatarse parcialmente y escapar. Según reconstruyó, salió corriendo de la vivienda prácticamente desnuda, pidió ayuda a un grupo de chicos que estaban en las inmediaciones y uno de ellos le prestó una remera. Después se refugió en una barbería ubicada frente a la casa del acusado, desde donde llamó a la Policía. Para Pico, el episodio muestra una conducta de captación basada en la manipulación y el aprovechamiento de la vulnerabilidad económica de la víctima.
La abogada explicó además que su clienta conocía a Barrelier desde 2022, cuando una tía los presentó y comenzaron a intercambiar mensajes. Según sostuvo, el acusado habría aprovechado esa relación previa para generar confianza y montar “todo un entramado” que terminó en el hecho denunciado. También afirmó que, tras el episodio, allegados a la joven recibieron amenazas atribuidas a Barrelier, lo que provocó que ella se alejara del proceso judicial por miedo. “Está muy consternada. Dice que Agostina podría haber sido ella”, señaló Pico al describir el impacto que tuvo en su clienta el crimen de la adolescente.
