Se convoca la UCR en medio de una inesperada interna

Una dura carta de diputados del bloque Provincias Unidas, con el respaldo de gobernadores como Pullaro y Sadir, cuestiona a sus correligionarios que acompañaron el presupuesto de Javier Milei y reclama que sólo ellos sean reconocidos como la verdadera representación de la UCR en Diputados. La pulseada expone la fractura entre quienes buscan colaborar con el oficialismo y quienes se plantan en la oposición.

14 de enero, 2026 | 13.21

La tranquilidad de pleno enero se vio interrumpida en el radicalismo. El Comité Nacional se reúne hoy por zoom y en la previa al encuentro, una carta al flamante presidente del partido Leonel Chiarella pone el dedo en la llaga de la interna radical: los que colaboran con Javier Milei y los que se oponen. 

La misiva fue firmada por los diputados boina blanca que están en el crítico bloque de Provincias Unidas y que se referencian en los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy). Apunta directo a sus correligionarios de la bancada con el sello radical que acompañaron el presupuesto libertario en la última sesión del año y que desfinancia a la educación y la ciencia. 

“Cuando se trató el proyecto de Ley de Presupuesto que pretendía derogar la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia en Discapacidad. En dicha oportunidad, y en abierta contradicción con el mandato expreso de la conducción partidaria (que además fue leída en el recinto y, por lo tanto, conocida por todos los miembros de la Cámara), tres diputadas y diputados de ese bloque votaron a favor de su derogación, dos se abstuvieron y sólo uno votó en contra”, argumentan. Firman Martin Lousteau, Pablo Juliano, Mariela Coletta, Jorge Risotti y María Inés Zigrarán. 

Se convoca la UCR en medio de una inesperada interna

Solicitan “que se reconozca como única representación de la Unión Cívica Radical en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación a las diputadas y diputados afiliados a nuestro partido que actualmente integran el bloque Provincias Unidas” y “que ningún otro bloque parlamentario pueda continuar utilizando la denominación “Unión Cívica Radical””.

Los cañones apuntan contra la bancada que hoy preside Pamela Verasay que heredó de Rodrigo de Loredo. En la última sesión del año, los seis legisladores acompañaron el presupuesto en general y en el polémico Capitulo 11 se dividieron: tres a favor de las derogaciones (Verasay, Lisandro Nieri y Guillermo Agüero), uno votó en contra (Diógenes González) y dos se abstuvieron (Gerardo Cipolini y Darío Schneider).

El argumento de los diputados de Provincias Unidas sobre la identidad de la UCR

Los de PU argumentaron que la identidad del radicalismo debe estar “asociada al respeto efectivo de los valores, principios, lineamientos políticos y disposiciones orgánicas de nuestro partido y que el “accionar sistemático y reiterado del actual bloque que utiliza el nombre de la UCR, ya que resulta incompatible con los principios históricos del radicalismo, con su Carta Orgánica y con las decisiones adoptadas por sus órganos de conducción”. “El uso de la sigla de nuestro partido debería reservarse a quienes respeten monolíticamente lineamientos partidarios, la coherencia política y la confianza de quienes se identifican históricamente con la Unión Cívica Radical e integrar el acuerdo político que hoy representa la conducción del Comité Nacional”, completan.

El texto cayó como un baldazo de agua fría en la cúpula partidaria que el mes pasado había sorteado las tensiones entre sectores para definir sus nuevas autoridades. Habían logrado patear para adelante la discusión de fondo que  es siempre la misma: cómo pararse ante el gobierno de Milei. “El reclamo es legítimo. El conflicto es inocultable tenés diputados y senadores que están dispuestos a acompañar al Gobierno y serle funcionales. Tenés 3 gobernadores de un lado y 2 del otro entonces es muy difícil tomar una decisión”, dijo ante El Destape uno de los miembros del comité que se conectará hoy a la reunión. La carta no figura en el temario aunque puede sumarse. 

La tensión no se reduce al posicionamiento del radicalismo en la camara de diputados sino que repercute directamente en el Senado y en los gobernadores que en 2025 no tuvieron un comportamiento lineal con el oficialismo. Algunos, como Pullaro y Gustavo Valdes fueron en oposición a La Libertad Avanza y otros, como Alfredo Cornejo que conformaron una alianza.