Luego que el gobierno de la provincia de Corrientes anunciara un aumento salarial del 10% para los trabajadores de la administración pública, los docentes no tardaron en reaccionar y rechazaron de forma contundente dicha suba: en una postura unificada, el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (SUTECO), la Asociación Correntina de Docentes Provinciales (ACDP) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) calificaron la medida como "insuficiente" y criticaron que se haya tomado de manera inconsulta en los despachos oficiales.
El secretario general de SUTECO, Fernando Ramírez, fue el primero en salir al cruce del gobernador Juan Pablo Valdés y explicó el desfasaje técnico que sufrirán los educadores en los cajeros automáticos: “Del 10% anunciado, al bolsillo solo llega el 7% luego de las retenciones obligatorias de ley. Sumado al 6% otorgado en marzo, no alcanza de ninguna manera para igualar lo que la inflación ya se comió de los salarios en los primeros cinco meses del año”, detalló.
La entidad conducida por Ramírez detalló que el sector exige una recomposición mínima del 22% en blanco y en un solo pago para intentar equilibrar la pérdida del poder adquisitivo, la cual acumula un 28% de caída real desde agosto del año pasado. “Las dos actualizaciones de marzo y junio están muy lejos de cubrir esa pérdida salarial acumulada”, fundamentó de acuerdo a lo detallado por Perfil.
Asimismo, SUTECO volvió a poner el foco de conflicto sobre la liquidación del Sueldo Anual Complementario (SAC), que se abonará a mediados de mes. El sindicato exige que el medio aguinaldo sea equivalente de forma estricta al 50% del salario neto de bolsillo de cada trabajador. Según denunciaron, actualmente ese proporcional cae a casi el 30% debido al peso de los montos no remunerativos o "en negro" que arrastra el haber, tales como el fondo complementario provincial.
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Por su parte, el referente de los educadores técnicos de AMET, Rufino Fernández, advirtió que el porcentaje constituye “un avance insuficiente para la expectativa de los docentes correntinos en razón de que ha transcurrido demasiado tiempo entre la decisión de recomponer haberes y el proceso de destrucción del poder adquisitivo que hemos sufrido”.
Además, apuntó contra la falta de convocatoria a paritarias sectoriales por parte del Ministerio de Educación: “No podemos avalar mansamente un porcentaje que ha sido resuelto en los escritorios gubernamentales sin la previa discusión que en otros tiempos teníamos con las autoridades", señaló.
"Yo recibo órdenes": la Policía de Valdés rompió los carteles de docentes que exigían mejores salarios
Durante el acto oficial por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo, la Policía intercedió con violencia mientras docentes autoconvocados reclamaban por mejores salarios. Los agentes de seguridad destruyeron los carteles instalados sobre el puente y eran visibles desde el desfile con la leyenda: "Sueldo digno y en blanco".
El incidente se registró de forma paralela al desarrollo del tradicional desfile cívico-militar por el 25 de Mayo en la Costanera General San Martín. Los trabajadores de la educación se habían concentrado de manera pacífica en las subidas del viaducto interprovincial con el objetivo de exhibir banderas y pancartas ante el flujo vehicular. Sin embargo, la cúpula de la fuerza de seguridad provincial dispuso un despliegue de móviles, motocicletas y vallados que terminaron cortando el tránsito de la vía para asfixiar la manifestación.
La gravedad del procedimiento quedó registrada en videos que los propios maestros viralizaron en las redes sociales. En una de las filmaciones más difundidas, se observa cómo un oficial aborda de forma prepotente a una docente y sin mediar palabra, le arrebata y destroza un cartel de cartón. Al ser increpado por los manifestantes ante el abuso de autoridad, el efectivo correntino se limitó a responder fríamente: "Yo recibo órdenes".
"Ni siquiera nos dejaron extender la bandera argentina. Queremos sueldos dignos, no nos dejan expresar nuestros derechos constitucionales, y estábamos acá sin molestar a absolutamente nadie", denunciaron los voceros del sector mientras eran cercados por la guardia de infantería.
