Por lo bajo avanza en Diputados un pedido de interpelación con moción de censura al jefe de gabinete Manuel Adorni para que brinde explicaciones en el Congreso por los últimos episodios que lo involucran. La iniciativa había sido presentada el 11 de marzo por el bloque de Unión por la Patria tan sólo tres días después de que se difundiera la presencia de su esposa en la comitiva oficial en Nueva York pero va sumando apoyos a medida que se conocen nuevos detalles de su nivel de vida.
Si bien el pedido involucra su presencia y la respuesta a las preguntas de los legisladores, es independiente del informe de gestión agendado para el 29 de abril. Allí Adorni dará cuenta del estado de la administración en general aunque buena parte de las preguntas vinculadas a los viajes familiares y propiedades lo tienen de protagonista.
“Está sumando propiedades todos los días. A la votación por la interpelación podemos llegar porque los pone a los aliados en un lugar incómodo, el de defender a Adorni”, aseguran quienes buscan sumar voluntades. Por ahora coinciden en el pedido el peronismo y buena parte del interbloque de Provincias Unidas con el socialismo, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y Democracia para Siempre. “Oscar Zago y Eduardo Falcone vienen pidiendo la renuncia del ex vocero hace rato”, añaden. También buscan a otros sueltos como la radical Karina Banfi que exhibió posiciones críticas respecto a la transparencia y el republicanismo.
Se busca replicar una situación similar a la que se encontró Guillermo Francos cuando el Gobierno se negó a cumplir las leyes de financiamiento universitario y discapacidad. Se trabaja en un operativo pinza para acorralar a los aliados libertarios con el volumen de información, documentos y testimonios que aparecen respecto a las investigaciones en marcha sobre Adorni. Intentan cercarlos para que tomen posición y determinen si lo defienden públicamente o le exigen explicaciones.
Desde el PRO indicaron que esperan las respuestas del Jefe de Gabinete en la sesión informativa prevista ya que “es su mandato constitucional y debe cumplirlo”. “Nos gustaría que lo haga con mayor regularidad, como lo establece la Constitución pero en torno a la polémica reciente no tenemos mucho más para decir que lo que ya se dijo”, aclararon. Hay un seguimiento particular de los posicionamientos del bloque amarillo en medio de la tensión con su presidente Cristian Ritondo quien está al borde de quedarse sin la conducción de la prometida comisión bicameral de inteligencia.
El pedido de interpelación viene acompañado de un segundo artículo en el que habilita a la Cámara a discutir una moción de censura e incluso su remoción. Para ambos puntos se requieren dos tercios de votos, hoy imposibles de conseguir. Lo cierto es que a medida que avanzan las semanas y las novedades se suman cada vez más diputados dispuestos a acompañar y ese es el mensaje que se busca enviar desde el Congreso a la Casa Rosada. “Llega un momento de que antes que lo empuja el Congreso lo invitan a renunciar”, reflexiona.
En el oficialismo también abundan las críticas al accionar del JGM. Sostienen que se apuró en dar explicaciones públicas y que ahora deberá responder a los requerimientos de la justicia pero sin pisar el Congreso. "Es un desgaste al Gobierno. Hay que ser muy prolijo para no perder credibilidad", reflexionó un legislador de La Libertad Avanza.
