Histórica crisis diplomática con Brasil: Lula rebajó el nivel de la relación bilateral por los insultos de Milei

El gobierno de Brasil le confirmó al El Destape que Lula dio la orden de que su embajador Julio Bitelli no vuelva a Buenos Aires. El Gobierno argentino acusó a Brasilia de hacerlo por "cuestiones puramente ideológicas". 

04 de agosto, 2026 | 21.44

En un hecho inédito, el gobierno de Brasil decidió retirar de forma permanente a su embajador en el país, Julio Bitelli, luego de los reiterados insultos del presidente Javier Milei a su par Luiz Inácio Lula da Silva, según indicacaron fuentes del gobierno de Brasil a El Destape. Después de participar en la nominación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial y calificar a Lula de "chorro" y "presidiario", Milei ratificó sus insultos y descalificaciones contra la máxima autoridad de Brasil en su entrevista con LN+ el domingo pasado. De esta manera, la máxima representación diplomática brasileña en el país será el encargado de negocios, la autoridad a cargo desde el 26 de julio pasado cuando Bitelli fue llamado a consultas al ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.

Horas después, la Cancillería argentina confirmó y lamentó la noticia: "El embajador de la República Argentina en la República Federativa del Brasil fue convocado por el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país, quien le comunicó la decisión del Gobierno brasileño de reducir el nivel de la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios y solicitar su regreso a la República Argentina". El Palacio San Martín dijo tomar "nota de la decisión adoptada unilateralmente" por Brasil" y acusó a Brasilia de hacerlo por "cuestiones puramente ideológicas".

"Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy", agregó la Cancillería. 

La degradación diplomática implica en los hechos que se corta el diálogo político entre las dos gestiones. La figura del encargado de negocios es de menor rango que la del embajador y es quien lleva adelante la representación administrativa y consular pero no la gestión política. La decisión de Brasil se da el mismo día que Estados Unidos decidió quitar la VISA a la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Viotti. Como si todo fuese parte de un mismo tablero internacional, Lula castigó a Milei, principal aliado de Donald Trump en la región, por los insultos que profirió y por insistir en no retractarse.  

Estados Unidos también tensó su relación Lula 

Lula también endureció hoy sus relaciones con Estados Unidos a quién acusó en una carta de injerencismo electoral. Esta tarde, el Departamento de Estado de Estados Unidos le quitó la VISA a la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luiza Viotti, en un acto en represalia por la supuesta demora de Brasil en conceder el beneplácito al embajador estadounidense designado para Brasilia, Daniel Pérez. En la carta que publicó el gobierno de Brasil, denunció que la petición de Estados Unidos sobre el embajador Pérez "aún está en análisis" y aclaró que la Convención de Viena no estipula plazos para dar una respuesta.

Lula también recalcó que la decisión de Washington "no es un hecho aislado" y forma parte de una escalada deliberada de medidas hostiles hacia Brasil, motivadas por razones ideológicas incompatibles con una relación bilateral que siempre se ha caracterizado por el respeto mutuo". "Resulta evidente el interés injustificado por interferir en las próximas elecciones presidenciales", afirmó el comunicado, que condena la decisión de Donald Trump. 

Javier Milei redobló sus críticas contra Lula: “Es un ladrón, un corrupto, no es inocente”

Lejos de bajar el tono, Milei redobló su apuesta y en una entrevista con Luis Majul el último domingo denunció que Lula es un "corrupto" y cuestionó la decisión judicial que lo puso en libertad en 2019. “Lo liberaron por una falla en el procedimiento. No es inocente”, afirmó Milei. Pero lo cierto es que en 2021, el Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) revocó las condenas contra Lula al entender que no se le habían respetado sus derechos durante el proceso llevado a cabo por el entonces juez Sergio Moro, que terminó siendo ministro de Justicia de Jair Bolsonaro.