En el medio de la cruenta represión de las fuerzas de seguridad frente al Congreso, agentes policiales intentaron detener a una periodista de El Destape que cubría la manifestación contra la reforma laboral de Javier Milei. "Un paso atrás. Usted no puede estar acá", la increpó un uniformado. Todo quedó registrado por el móvil de este medio, mientras dentro del Senado se sigue debatiendo la ley libertaria.
"¡Me están llevando! ¡No, no!... ¡estoy al aire!", gritaba la periodista Lula González y movilera de El Destape1070 en el momento exacto en que un oficial intente llevarla detenida. La trabajadora de prensa fue abordada en medio de la Plaza de los dos Congresos por un oficial que, según registró el audio del móvil, la obligaba a circular. "Usted no puede estar acá", se escuchaba en un audio entrecortado.
Fue cerca de las 16.30, en un punto álgido de la represión, cuando creció la tensión en el piso de El Destape 1070. "¿Se la están llevando a Lula?", preguntó una de las conductoras. Fue la propia periodista quien a los pocos segundos pudo aclarar la situación. "Sí, chicos, ocurrió. Me quisieron llevar detenida", contó, y luego agregó: "Es una zona de guerra esto".
Qué pasó en la manifestación
Durante la tarde, el operativo policial frente al Congreso ya registraba al menos nueve detenidos, según lo informado por la ministra de Seguridad, Alejandra Montoliva, a través de sus redes sociales. La funcionaria explicó que los agentes detuvieron al menos a dos de ellos "por agredir" al personal policial. Pasado el mediodía, las fuerzas de seguridad comenzaron a disparar balas de goma y arrojaron agua para dispersar a manifestantes.
Ya en la previa a la multitudinaria marcha, el gobierno de Milei había anunciado la aplicación sin excepciones del denominado "protocolo antipiquetes", con intervención de fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad. "Las manifestaciones deben desarrollarse de manera pacífica", indicaron desde el Gobierno.
La protesta, encabezada por la CGT, las dos CTA, gremios y movimientos sociales fue pacífica durante varias horas hasta que cerca del mediodía un grupo de encapuchados apareció en las inmediaciones del parlamento para tirar la valla puesta por las fuerzas de seguridad.
