Crisis industrial en Corrientes: crecen los reclamos a Juan Pablo Valdés y advierten que "no hay resultados"

Industriales correntinos advierten que el diálogo con Nación no se traduce en medidas concretas, mientras la caída del consumo y la apertura importadora agravan la crisis productiva.

23 de abril, 2026 | 13.55

La provincia de Corrientes atraviesa un escenario de creciente preocupación en el sector productivo, donde la crisis industrial se profundiza sin que el diálogo institucional con el Gobierno nacional logre traducirse en soluciones concretas. Así lo expresó el presidente de la Unión Industrial de Corrientes (UICORR), Juan Manzolillo, tras participar de la cumbre del Norte Grande realizada en Tucumán, con cuestionamientos al gobernador Juan Pablo Valdés.

En ese encuentro, industriales de diez provincias firmaron un documento conjunto en el que advirtieron sobre una caída interanual cercana al 9% en la actividad y reclamaron la declaración de la emergencia del sector. Sin embargo, pese a la contundencia del planteo, el dirigente correntino dejó en claro que el vínculo con Nación no está generando respuestas. “Somos escuchados, pero no hay resultados”, sintetizó.

El diagnóstico expone una tensión central: mientras el Gobierno provincial mantiene canales de diálogo con la administración de Javier Milei, la situación económica no mejora y, por el contrario, continúa deteriorándose. Para el sector industrial, ese desfasaje entre diálogo y resultados comienza a tener consecuencias concretas en la producción y el empleo.

Manzolillo explicó que el principal problema es la fuerte caída del consumo interno, producto de la pérdida de poder adquisitivo. “Hay menos dinero disponible para consumir, porque aumentaron los servicios y los gastos fijos”, detalló. Esta situación impacta directamente en toda la cadena productiva, reduciendo ventas, frenando la actividad y poniendo en riesgo la continuidad de muchas empresas.

A este escenario se suman otros factores que agravan la crisis. Por un lado, el avance de importaciones en sectores sensibles, como el textil, que afecta directamente a la producción local. En Corrientes, esta situación golpea a empresas relevantes que ya enfrentan suspensiones, cierres parciales y despidos.

Por otro lado, el atraso cambiario también aparece como un elemento crítico. Según el titular de la UICORR, el dólar se mantiene prácticamente estable en términos nominales, pero con inflación acumulada, lo que encarece los costos en términos reales y resta competitividad a las empresas exportadoras, especialmente en rubros como el forestal.

En este contexto, la falta de medidas concretas por parte del Gobierno nacional agrava la situación. Uno de los reclamos más urgentes del sector es la necesidad de frenar embargos y juicios impulsados por organismos fiscales. “Una empresa que ya está en problemas, si además sufre embargos, tiene aún más dificultades para seguir operando”, advirtió Manzolillo.

La pérdida de empleo en Corrientes

La provincia de Corrientes inició el 2026 con una marcada caída del empleo privado. Según datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en enero se contabilizaron 76,3 mil trabajadores registrados en el sector privado, lo que representa una pérdida de más de 3.300 puestos en comparación con el mismo mes de 2025.

En términos mensuales, la caída también resulta relevante. Corrientes pasó de 78,1 mil trabajadores registrados en diciembre de 2025 a 76,3 mil en enero de este año, lo que implica una contracción del empleo en el arranque del año. Este retroceso interrumpe una leve recuperación observada hacia fines de 2025, cuando el empleo había mostrado señales de estabilización tras varios meses de descenso.

El informe nacional se basa en los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que releva la población ocupada declarada en los registros administrativos. A nivel país, el empleo registrado alcanzó en enero de 2026 a 12,853 millones de personas, con una caída interanual del 0,3%. En tanto, el empleo asalariado en el sector privado se mantuvo prácticamente estable en relación con diciembre, con 6,196 millones de trabajadores.

Durante la semana pasada, trabajadores de la localidad de Guaravarí no percibieron en tiempo y forma sus salarios y, en su lugar, recibieron “vales de comida”. La situación, que incluye denuncias de al menos 30 despidos y una comuna en crisis financiera, expuso un cuadro de deterioro que trasciende un caso aislado.

El conflicto adquiere dimensión política al contrastar con el discurso oficial. Mientras Juan Pablo Valdés aseguró que su hermano, el gobernador Gustavo Valdés, “deja la vara alta”, “sin deuda” y con un “manejo responsable de las finanzas”, la situación en los municipios comienza a poner en duda ese relato.

En ese sentido, desde sectores sindicales advierten un “efecto dominó” que impacta en distintas localidades. El secretario general de ATE Corrientes, Gonzalo Rubiola, señaló en diálogo con El Destape que el gobernador “acompañó todas las leyes del presidente Javier Milei con promesas de Papá Noel sobre la coparticipación y hoy el resultado de esas negociaciones se ve en los municipios”, en referencia a la falta de recursos y el deterioro de las condiciones laborales.