Tras más de mitad de mandato del gobierno de Javier Milei, las pocas oportunidades laborales en el país quedan plasmadas en un dato concreto: cada vez más argentinos van a buscar suerte en países vecinos como Brasil. En los últimos años, se quintuplicó la cantidad de argentinos que tramitaron un documento clave para trabajar en suelo brasileño. El promedio anual de los últimos años era de 8.000 solicitudes, pero en 2025 escaló a 40.000.
Según el medio local Folha de Sao Paulo, la cantidad de argentinos que pidió el Cadastro de Pessoas Físicas (CPF), un registro indispensable para cobrar salarios y abrir una cuenta bancaria, llegó a 40.000 durante el 2025. Este número es cinco veces mayor al promedio de 8.000 por año que se solicitaban entre 2016 y 2021.
Este dato cobra sentido al tener en cuenta que el denominado "desempleo encubierto" que mide el Instituto Argentina Grande (IAG) llegó a representar el 13,8% de la población económicamente activa (personas que trabajan o buscan trabajo). Un número muy por encima del 6,6% de desocupados que informó el Indec para el tercer trimestre de 2025.
Además, esto se suma a la aceleración inflacionaria que desde fines de 2025 dejó rezagados muchos acuerdos paritarios y aumentos salariales. Según el relevamiento del Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd) de la Universidad Nacional de San Martín, las paritarias de febrero tuvieron un aumento salarial promedio de 0,6%, contra una inflación que finalmente fue del 2,9%.
Entre los rubros que más trabajadores argentinos reciben en Brasil están la construcción, los servicios y el sector agropecuario, con los municipios cercanos a la frontera como los principales lugares donde llegan. En ese sentido, una parte importante de quienes pidieron el CPF proviene de Misiones, provincia que limita con los estados brasileños de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná.
El flujo de mano de obra desde ese territorio argentino responde a la crisis que atraviesa el sector yerbatero tras los cambios que impulsó el gobierno de Milei con el DNU 70. De acuerdo a testimonios que recogió ese medio brasileño, un cosechero percibe alrededor de $40 por kilo de yerba en Misiones. En contraste, quienes viajan a municipios brasileños pueden hasta duplicar o triplicar ese número, y con comida y alojamiento incluido.
La gran diferencia salarial
"Gano 180 reales por día, paso el mes y me sobra más de la mitad", dijo Lucio, un trabajador de 26 años que desde 2018 ya pasó también por cosechas de tomate, manzana, uva y frutilla. Otro misionero de 32 años llamado Joaquín, padre de dos hijos, aseguró que además del pasaje para ir a trabajar también recibe "almuerzo y cena".
"Uno va trayendo al otro. Hay un hermano, un pariente, un vecino conocido, y encuentran acá una condición en la que los agricultores pagan bien”, detalló el presidente del Sindicato de Trabajadores Rurales del municipio brasileño de Bento Goncalves, Cedenir Postal. Según él, la cantidad de argentinos que trabajan en las cosechas viene creciendo desde hace tres años.
La caída de los ingresos en la actividad yerbatera se profundizó tras la eliminación del precio mínimo del producto, que regulaba el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Entre 2002 y 2023 existía una ley que establecía un valor mínimo por kilo, pero al eliminarla, el valor del producto se redujo a la mitad.
"Hasta 2023, el kilo de hoja verde era de $420 pesos (1,57 reales). Tres años después se pagan $180 pesos (0,67 reales) y todos los insumos y combustibles aumentaron”, dijo Ana Cubilla, secretaria del Sindicato Único de Trabajadores Rurales de Misiones.
