La oposición política de la provincia de Catamarca encendió las alarmas y calificó de "ilegítimo" el rol que mantiene la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) dentro del nuevo esquema de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), al advertir que los recursos naturales locales financiarán un proyecto edilicio en otra jurisdicción que lleva décadas de retraso, como lo es la Ciudad Universitaria.
La cesión del control de la minera a Catamarca se inscribe en una negociación entre el presidente Javier Milei y el gobernador Raúl Jalil: la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia 2/2026 formalizó el retiro del Estado nacional de YMAD. El senador provincial Guillermo Andrada calificó la decisión como “retribución a la colaboración” por la sanción del Presupuesto nacional 2026 y las políticas de ajuste en áreas de ciencia y educación.
Esta nueva norma establece que el 40% de las utilidades de la minera se destinarán a la UNT hasta completar una nueva infraestructura de 135.000 metros cuadrados. La situación generó un profundo malestar, ya que se percibe como una concesión desproporcionada que beneficia a una institución envuelta en previos procesos judiciales por malversación de fondos mineros, mientras la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) queda relegada en el reparto de recursos.
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Según detalló el medio Tendencia de Noticias, la escala económica del acuerdo fue calificado como "irracional" por la oposición catamarqueña al contrastar las cifras. La construcción de la nueva Ciudad Universitaria de la UNT requiere una inversión estimada de $405.000 millones. Para entender la escala de esta cifra, basta compararla con el presupuesto de obra pública de Catamarca para 2026: el megaproyecto tucumano supera en un 15% a la inversión total de $351.317 millones que Catamarca planea distribuir en 211 proyectos para toda su provincia.
En este contexto de tensiones financieras, durante el año pasado, la UNT había presentado un informe técnico elaborado por su Observatorio Ambiental para justificar la necesidad de este nuevo edificio. Según la exposición del ingeniero Álvaro Bravo ante el Consejo Superior, el proyecto original diseñado en la década del 40 por Horacio Descole es actualmente inviable debido a las normativas de protección ambiental vigentes.
Preocupación en Catamarca por la plata que destina Jalil a Tucumán
El diputado Fernando Baigorri (MID) señaló que la UNT está logrando una “participación ilícita” al percibir ganancias de todos los proyectos futuros de la empresa, cuando originalmente su derecho se limitaba solo al yacimiento Farallón Negro. En una línea similar, Francisco Monti (LLA) cuestionó la escala del gasto al afirmar que con la renta minera local “los catamarqueños estamos pagando ya la quinta ciudad universitaria” a la institución tucumana, de acuerdo a lo señalado por el medio Inforama.
La preocupación también se extendió a la falta de protección de los intereses locales en comparación con los de Tucumán. El legislador Federico Lencina denunció una “desidia total” por parte de las autoridades catamarqueñas al no haber defendido una mayor participación para la UNCA en la distribución de las regalías.
La Ley de Presupuesto para 2026 aprobada por el Congreso incorporó, finalmente, el discutido artículo 30: entre otras cosas, deroga el artículo 9 de la Ley 26.206, que establece que “el Estado garantiza el financiamiento del Sistema Educativo Nacional”. Ese financiamiento, aclara, no podrá ser inferior al 6% del PBI. Sin embargo, la inversión será todavía más reducida durante este año: del 0,47% del PBI, la cifra más baja registrada en décadas.
