La Selección Argentina vuelve a enfrentarse al desafío de un Mundial y lo hace con una situación llamativa en la historia del fútbol internacional. El equipo nacional será el campeón del mundo, en principio, que menos tiempo tuvo el título en sus manos. Serán seis meses menos, ya que en Qatar 2022 la Copa del Mundo se jugó en diciembre y, ahora, el torneo se desarrolla en nuestro invierno: un semestre menos. Esto no es un problema pero es una estadística calendaria. El fútbol, en definitiva, es efímero pero ¡Como pasa el tiempo!.
Parece que fue ayer que más de cinco millones de personas salieron a la calle para festejar, todos unidos, el título de la Selección en Qatar en diciembre y con calor. Hoy el pueblo sale con una movilización a gran escala, pero para despedir a un ídolo. El sentir popular, en definitiva, vive en el rock y en el fútbol. Y, en este caso, al Mundial 2026 quizás por ser -en su mayoría- en Estados Unidos, quizás por la situación económica del país o, incluso, por haber celebrado hace muy poco un título del mundo, parece que le falta adrenalina. El clima no está, pero seguro aparecerá.
MÁS INFO
El paso del tiempo se nota en la cancha para Argentina. Quedó atrás Ángel Di María, porque decidió no jugar más en el equipo, y un par de futbolistas que quedaron afuera por nivel. Sin embargo, la base del equipo de Lionel Scaloni se mantiene. Dibu Martínez, Cuti Romero, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Lionel Messi son la columna vertebral de un once al que se le van sumando futbolistas según la conveniencia. La selección de Lionel Scaloni llega con menos variantes de las óptimas, pero con algunos ases bajo la manga. El ingreso de Nicolás Paz, la dinámica de Giuliano Simeone y el doble nueve de Julián Álvarez con Lautaro Martínez son variantes que pueden aparecer en cualquier momento.
Este Mundial que ya llega -aunque todavía no lo pensemos- tiene en el horizonte otra despedida: la de Lionel Messi. En Estados Unidos, el torneo que no solo lo tiene como figura, sino también como parte fundamental del negocio. Con su sexto Mundial, los flashes, las publicidades y todo lo que rodea al crack del Inter Miami genera dinero. Es que la decisión del crack de jugar en Miami fue también apuntalada por la organización de la Copa del Mundo. Empezar a tener control del fútbol también es tener al mejor futbolista de la historia jugando en su liga. Por ejemplo, el copropietario del Inter, Jorge Mas, reveló que el capitán recibe entre 70 y 80 millones de dólares al año, incluyendo las acciones del jugador. Sumado a los acuerdo comerciales con la televisación.
En la previa del torneo, fue el propio Lionel Scaloni quien dijo, en una conferencia de prensa, que la renovación no es un tema ahora. Sin embargo, después de la Copa del Mundo son muchos los baluartes que tendrán que tener un reemplazo. En Estados Unidos, lógicamente, no será momento para pensar. No obstante, el campeonato que arranca el próximo jueves 11 empieza a tener sabor a despedida de varios y de una generación que devolvió la gloria futbolística a este suelo. Ojalá puedan repetir.
