Qué pasa si hay tormenta eléctrica en el Mundial 2026: cómo afecta los partidos

La FIFA confirmó un estricto sistema de seguridad para la Copa del Mundo 2026. Los detalles a tener en cuenta en caso de que haya temporal o tormenta eléctrica en un partido.

12 de junio, 2026 | 16.56

El Mundial 2026 promete ser el más grande de la historia, con 48 selecciones, 104 partidos y tres países organizadores. Sin embargo, más allá del espectáculo deportivo, hay un factor que preocupa cada vez más a la FIFA: el clima.

Estados Unidos, principal sede del torneo, afronta durante junio y julio una de las épocas del año con mayor actividad de tormentas eléctricas. Por esa razón, el organismo rector del fútbol mundial ya tiene preparado un protocolo especial que podría alterar el desarrollo normal de varios encuentros y generar interrupciones inesperadas en plena competencia.

Cómo funciona el protocolo por tormentas eléctricas en el Mundial 2026

La normativa es clara. Si se detecta actividad eléctrica cerca de un estadio abierto, el encuentro deberá detenerse de inmediato.

Según el protocolo que ya se aplicó en distintos eventos deportivos disputados en Estados Unidos, incluidos partidos recientes del Mundial de Clubes, la actividad se suspende cuando se registra la caída de un rayo dentro de un radio de aproximadamente 13 a 16 kilómetros alrededor del estadio.

Estadio Azteca en México.

En ese escenario, los futbolistas deben regresar a los vestuarios y los espectadores abandonar las tribunas hasta que las condiciones vuelvan a ser seguras. 

La particularidad del sistema es que el reloj de espera se reinicia de manera constante. Una vez detectado el fenómeno, deben transcurrir al menos 30 minutos sin rayos ni actividad eléctrica para autorizar la reanudación. Pero si durante ese período vuelve a registrarse un relámpago, la cuenta comienza de nuevo desde cero. Esto significa que una tormenta persistente podría provocar interrupciones de varias horas e incluso obligar a evaluar una reprogramación del encuentro.

Las ciudades donde el clima puede convertirse en protagonista

La preocupación de FIFA no es casual. Diversos especialistas advierten que junio y julio son meses especialmente propensos a tormentas severas en amplias regiones de Norteamérica.

El meteorólogo Leonardo De Benedictis explicó que Estados Unidos presenta una de las mayores frecuencias de tormentas eléctricas del planeta durante esa época del año. Además, la competencia coincidirá con el inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico y el Pacífico, fenómenos que pueden generar lluvias intensas, ráfagas de viento y descargas eléctricas incluso lejos de la costa.

Las sedes más expuestas son aquellas que cuentan con estadios a cielo abierto. Entre ellas aparecen ciudades como Miami, Boston, Nueva York, Filadelfia y Kansas City.

Por el contrario, cinco de las 16 sedes del Mundial disponen de recintos completamente cubiertos, una ventaja clave para minimizar riesgos climáticos:

  • Atlanta (Mercedes-Benz Stadium).
  • Dallas (AT&T Stadium).
  • Houston (NRG Stadium).
  • Los Ángeles (SoFi Stadium).
  • Vancouver (BC Place).

En estos casos, la posibilidad de sufrir interrupciones se reduce de manera considerable.

Cómo podría afectar a la Selección Argentina

La Selección Argentina iniciará su camino mundialista el 16 de junio frente a Argelia en Kansas City, un estadio abierto donde, en teoría, existe riesgo de interrupciones meteorológicas.

Sin embargo, especialistas consultados por medios argentinos señalan que durante esa época del año las probabilidades de tornados son menores por la estabilidad térmica propia del verano.

La situación cambia para los otros dos encuentros de la Albiceleste en la fase de grupos. Tanto el duelo ante Austria como el partido frente a Jordania se disputarán en Dallas, una ciudad que suele registrar fenómenos meteorológicos intensos, aunque cuenta con una ventaja decisiva: el AT&T Stadium posee techo retráctil y sistema de climatización.

Esa infraestructura convierte al estadio texano en una de las sedes más seguras frente a posibles tormentas.

Un problema habitual para el deporte estadounidense

Las interrupciones por cuestiones meteorológicas forman parte de la rutina deportiva en Estados Unidos. Ligas como la NFL, la MLS y el béisbol profesional aplican protocolos similares desde hace años para proteger a jugadores, trabajadores y espectadores.

Por ese motivo, los organizadores del Mundial consideran que el sistema está plenamente probado. Sin embargo, la magnitud global de la Copa del Mundo podría exponer estas situaciones a una audiencia sin precedentes.