Antes de que empiece el partido, durante el entretiempo o cuando ya está asegurada la victoria del equipo, el público suele levantarse de manera sincronizada de sus asientos, alzar los brazos y lograr una de las costumbres más futboleras: la ola humana. El perfecto canon tiene una explicación psicológica y volverá a verse en todo el mundo durante el Mundial 2026.
De cara a la Copa del Mundo, la Ciudad de México logró romper el récord Guinness de la ola humana más grande del mundo al reunir en sus calles del Paseo Reforma a unas 36.000 personas, cubriendo una distancia aproximada de 2 kilómetros. El evento vuelve a generar preguntas sobre la capacidad de coordinar de manera casi perfecta el efecto en los estadios. Justamente, la ola humana se originó en el Estadio Azteca durante el Mundial del 86.
¿Cuál es la explicación psicológica de la ola en los estadios?
Un estudio, publicado en la revista Nature en 2002, analizó el comportamiento de multitudes en una situación relativamente simple, como lo es un partido de fútbol. Tras estudiar videos de olas de fútbol con más de 50 mil espectadores, definieron ciertas características del fenómeno de autoorganización social:
- La ola humana habitual avanza a una velocidad de entre 12 metros, o 20 asientos, por segundo.
- Mientras avanza, suele tener entre 6 y 12 metros de ancho, es decir, abarca 15 asientos de manera relativamente estable.
Sin embargo, además de sus proporciones, la cualidad más llamativa es que comienza de repente con entre 25 y 35 personas que se paran al mismo tiempo. Por lo que solo algunas personas pueden generar un fenómeno increíble.
"Utilizamos una versión modificada de un modelo más antiguo, desarrollado originalmente a finales de los años 40 para simular las ondas de excitación que se propagan en el corazón", explicó el físico Tamás Vicsek a la BBC. Junto a Illes Farkas y Dirk Helbing, el especialista estableció que, en lugar de células cardíacas, el "material excitable" eran personas y confirmaron que las olas humanas comienzan cuando el público se encuentra aburrido.
Sin embargo, el estudio físico no pudo definir cuál es la razón detrás de la dirección de la ola. "Especulamos que la ola iba en el sentido de las agujas del reloj porque la gente reaccionaba más a cualquier cosa que ocurriera a su derecha, debido a que la mayoría son diestros y a las normas de tráfico. Pero surgieron contraejemplos", apuntó Vicsek.
Y es que una de las grandes características de la ola es que aparece cuando el partido tiende a ponerse más lento o aburrido. El fenómeno espontáneo nace cuando la acción en el campo no logra capturar la atención del público.
De acuerdo a la psicología de masas, se debe a que, cuando la atención colectiva queda sin un objeto claro, los hinchas crean su propio estímulo.
