Después del partido y de haber tenido un muy buen partido, Kilyan Mbappé volvió a mostrar que es un crack, pero también le faltó el respeto a uno de los mejores jugadores del partido. Orlando Gill, el arquero de San Lorenzo, que la rompió por completo en el partido y que tuvo una de sus mejores actuaciones en la Albirroja fue a saludar al jugador, pero el delantero del Madrid tuvo una soberbia actitud.
El delantero francés, que no suele ser de esta manera, no le respondió el saludo al arquero y le faltó el respeto. No lo saludó y, de esta forma, el arquero de San Lorenzo quedó pedaleando en el aire ante la soberbia actitud de Mbappé que siguió festejando como si nada incluso cuando lo vio.
