El Mundial 2026 comienza a tener sus propias historias y la de Omar Abdulkadir Artan es una de las que causó conmoción incluso antes de que comience el torneo. El árbitro somalí fue deportado de Estados Unidos, donde realizaría su trabajo y después de una "inspección secundaria" tuvo que volver a su país. Sin embargo, desde Canadá se mostraron en contra de esta decisión y le abrieron una puerta por medio de un comunicado de una autoridad en las redes.
Quien rompió el silencio en las redes sociales fue David Eby, primer ministro de la provincia de Columbia Británica, que a través de su cuenta de X (ex-Twitter) dejó un breve mensaje para el colegiado. "El señor Artan sería recibido y celebrado en la Columbia Británica por lo que ha superado y por dónde está hoy en día. Que arbitre en Vancouver", escribió el dirigente acerca de la chance de que el nacido en Somalia dirija en una de las sedes del certamen.
Sin embargo, lo cierto es que la FIFA también se pronunció sobre este caso y confirmó que Artan no podrá formar parte de la competencia. Desde la entidad presidida por Gianni Infantino explicaron que los procesos migratorios son competencia exclusiva de cada país anfitrión y que no tienen injerencia directa en las decisiones con visados y admisiones. Además, destacaron que las autoridades estadounidenses aseguraron que la situación migratoria del árbitro "no sufriría modificaciones en un corto plazo", pero no aclararon si existió o no la posibilidad de que trabaje en México o Canadá.
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La postura de Estados Unidos sobre el árbitro somalí del Mundial 2026
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos confirmó que Artan fue sometido a una inspección secundaria, un procedimiento habitual cuando existen dudas sobre la información proporcionada por un viajero. Sin embargo, el organismo evitó brindar detalles específicos sobre las razones que motivaron la decisión.
En un comunicado oficial, las autoridades señalaron que el árbitro fue considerado “inadmisible debido a problemas de verificación”, aunque no ampliaron cuáles fueron esos inconvenientes. La falta de precisiones alimentó la controversia, especialmente porque el juez africano insistió en que poseía todos los permisos requeridos para viajar y trabajar durante el Mundial 2026.
Las horas del árbitro somalí después de ser deportado de Estados Unidos
La embajada de Somalia le dio el respaldo y un pasaporte diplomático, pero no fue suficiente para que Artan pueda trabajar con normalidad en Estados Unidos. A pesar de todo, no superó los filtros migratorios locales y se quedó afuera de la Copa del Mundo después de haber sido elegido Árbitro del Año por la Confederación Africana en 2025. El colegiado somalí aterrizó en Miami cinco días antes del comienzo del torneo para comenzar con reuniones previas con sus colegas pero no llegó a hacerlo.
Después de los controles tuvo una revisión adicional y una entrevista que, según contó, duró aproximadamente 11 horas. Tras la misma, las autoridades le confirmaron que no podía ingresar al país. A raíz de ello fue trasladado a una zona de detención para más tarde embarcado a un avión con destino a Estambul, Turquía, donde estuvo durante varias horas hasta volver a su país, donde fue recibido como un héroe.
