Noboa gobierna casi la mitad de Ecuador con estados de sitio

El presidente Daniel Noboa volvió a decretar el estado de sitio en 10 provincias y 3 localidades ecuatorianas. Es la vigésima tercera vez que lo hace. Denunció que el país enfrenta un momento de "grave conmoción interna" que lo obliga a firmar el decreto.

16 de junio, 2026 | 17.51

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, renovó este martes por otros 60 días el estado de excepción que rige en diez provincias -de un total de 24- y tres municipios del país bajo el argumento de una "grave conmoción interna". La medida, que entró en vigencia este martes, se suma a la larga serie de decretos de este tipo impulsados por el mandatario desde comienzos de 2024.

En enero de 2024, pocas semanas después de llegar al poder, Noboa declaró que Ecuador atravesaba un "conflicto armado interno" y dispuso un estado de excepción parcial en varias regiones consideradas estratégicas por la presencia de bandas vinculadas al narcotráfico. Desde entonces, el Gobierno prorrogó la medida en reiteradas oportunidades. Según registros oficiales, el presidente ya firmó 23 decretos de excepción, la mayoría de ellos concentrados en provincias de la costa pacífica ecuatoriana.

La nueva extensión alcanza a las provincias de Pichincha, donde se encuentra la capital Quito, además de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay. También incluye a los municipios de La Maná, en la provincia de Cotopaxi; Las Naves, en Bolívar; y La Troncal, en Cañar.

Consultado sobre las reiteradas renovaciones de este régimen, Noboa aseguró que la actual extensión "no se prolongará". Sin embargo, dejó abierta la puerta a futuras medidas extraordinarias al señalar que, si las circunstancias lo requieren y se desarrollan nuevas operaciones especiales contra grupos criminales, el Ejecutivo podría decretar el "estado de emergencia".

Una crisis de seguridad sin precedentes

La estrategia oficial se apoya en la caracterización de numerosas organizaciones delictivas como grupos "terroristas", una decisión que permitió ampliar la participación de las fuerzas militares en tareas de seguridad interna. Ecuador cerró 2025 con alrededor de 9.300 homicidios, según cifras del Ministerio del Interior, el número más alto de su historia reciente. El dato ubicó al país entre los más violentos de América Latina, por lo que Noboa aprovechó estas estadísticas para justificar la continuidad de las medidas excepcionales y defender su política de operativos de gran escala y las restricciones temporales a ciertas garantías constitucionales.

Además de los estados de excepción, varias provincias ecuatorianas estuvieron sometidas a toques de queda durante marzo y mayo de este año. Desde el Gobierno sostuvieron que esas restricciones buscaban "reducir la actividad criminal durante la noche" y facilitar el trabajo de las fuerzas de seguridad "en las zonas más afectadas" por la violencia.

En tanto, diversas organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición cuestionan la prolongación de estas medidas. Alegan la "inconstitucionalidad" de las medidas y las presuntas violaciones a los derechos humanos que estaría cometiendo el gobierno de Noboa.