La Unión Europea le propició un duro golpe regulatorio a Google tras imponerle dos multas por un total de 890 millones de euros porque consideró que el gigante tecnológico violó las normas de libre competencia. La decisión amenaza con tensar nuevamente las relaciones comerciales entre Bruselas y los Estados Unidos.
Según detalló la Comisión Europea en su fallo, la compañía multinacional infringió de forma sistemática la Ley de Mercados Digitales (DMA), el marco regulatorio destinado a limitar el dominio de las grandes plataformas tecnológicas dentro del bloque comunitario.
La Comisión Europea le otorgó a Google un plazo estricto de 60 días para poner fin a las conductas anticompetitivas; de lo contrario, la empresa enfrentará multas periódicas adicionales.
La investigación determinó que la firma con sede en Mountain View incurrió en dos faltas graves a la legislación de la competencia. Una de ellas es la manipulación de búsquedas al priorizar y favorecer el posicionamiento de sus propios servicios comerciales por encima de las opciones de la competencia. Y la otra son las restricciones en la tienda de aplicaciones ya que consideraron que Google impidió que los desarrolladores de aplicaciones móviles informen a los usuarios sobre ofertas y suscripciones más económicas disponibles por fuera del ecosistema de la tienda oficial Google Play.
Junto al desembolso financiero de las sanciones, la Unión Europea le notificó a Google un ultimátum de 60 días para desmantelar estas prácticas en todo el territorio de los 27 países miembros. En caso de incumplimiento, Bruselas advirtió que aplicará multas coercitivas periódicas calculadas sobre la facturación global de la compañía.
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
