La selección de fútbol de Irán abandonó el domingo su base de entrenamiento en Tijuana en medio de una emotiva despedida, con los aficionados apiñados a lo largo de una acera frente a su hotel, antes del debut en el Mundial contra Nueva Zelanda en Los Ángeles.
Los aficionados coreaban "Team Melli" -que en persa significa "selección nacional"— mientras los futbolistas salían del hotel y se dirigían hacia el autobús. Muchos de los jugadores saludaron con la mano y sonrieron a los allí reunidos, mientras algunos miembros de la delegación grababan la escena con sus teléfonos.
Un aficionado sostenía un cartel amarillo con letras negras en el que se leía: «"México está contigo".
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Un niño pequeño, subido a hombros de un adulto, sostenía el álbum oficial de cromos de la Copa del Mundo de Panini, abierto por la página de la selección de Irán.
En un momento dado, la multitud cantó en español: "Irán, hermano, ya eres mexicano".
Algunos futbolistas, en tanto, firmaron autógrafos a balones lanzados por la gente, mientras el público entonaba "sí se puede, sí se puede".
El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, se quedó fuera del hotel mientras los jugadores se marchaban y muchos de los seguidores seguían al autobús por la calle a medida que se alejaba mientras autos que pasaban por el lugar hacían sonar el claxon.
Miembros de la comunidad iraní-estadounidense tienen previsto reunirse cerca del Estadio de Los Ángeles para protestar contra lo que denominan los continuos abusos contra los derechos humanos por parte del Gobierno clerical iraní.
Irán trasladó su campamento base para el Mundial desde un complejo deportivo en Arizona a México a finales del mes pasado, en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra la república islámica que comenzó a fines de febrero.
Esta es la primera Copa del Mundo en la que un país anfitrión va a recibir a una nación con la que está en guerra.
(Reporting by Herbert Villarraga; Writing by Frank Pingue in Toronto, Editing by Ken Ferris)
