El Tribunal Supremo Federal de Brasil condenó este martes al diputado derechista destituido Eduardo Bolsonaro por el intento de interferencia en el proceso judicial de su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro. El ex legislador está acusado de haberse mudado a Estados Unidos para promover acciones junto a la administración de Donald Trump y conspirar "contra los magistrados de la Justicia brasileña y contra Brasil". La condena contra el menor de los hijos de Bolsonaro contó con cuatro votos a favor, entre ellos el del vicepresidente de la Corte Suprema carioca, Alexandre de Moraes.
El tercero de los Bolsonaro se trasladó a Estados Unidos a principios de 2025. Publicó una foto con el presidente Donald Trump, razón por la cual lo señalaron de haber pedido a la Casa Blanca aranceles del 50% sobre la mayoría de los productos brasileños, como represalia a la condena contra su padre. Fue denunciado e imputado entonces por la Fiscalía General, para pasar luego a estar bajo acusación del Tribunal Supremo, que este martes consideró que el objetivo de las acciones en el extranjero fue "intentar impedir que el expresidente Jair Bolsonaro fuera condenado por el supuesto complot golpista".
La condena fue plasmada por la Primera Sala del TSF. Además de De Moraes, votaron a favor de la condena los magistrados Cristiano Zanin, Cármen Lúcia y Flávio Dino, presidente de la Primera Sala. De acuerdo al documento oficial, Eduardo Bolsonaro fue condenado por "crear un clima de inestabilidad y miedo" al "amenazar y proyectar represalias contra los magistrados de la Justicia brasileña y contra Brasil". Estos argumentos surgen ante la demostración suficiente de pruebas que estipuló Moraes, quien entendió que Bolsonaro cometió el delito de coacción durante el curso del proceso.
"No guarda relación con la actividad parlamentaria, sino con amenazas destinadas a impedir que su padre fuera condenado", afirmó Moraes durante la lectura de la condena. A sus palabras se sumó las de Zanin, quien alegó que las manifestaciones del ex legislador, que "se extendieron desde enero hasta septiembre de 2025, demuestran la autoría y la relevancia con la intención de coaccionar las acciones de la Corte Suprema en la tramitación del caso penal 2668."
"Se produjo una sucesión de actos que demuestran un patrón delictivo destinado a coaccionar a los jueces", sumó la letrada Cármen Lúcia.
Qué dijo la defensa de Bolsonaro
Eduardo Bolsonaro no designó un abogado para su defensa, por lo que la Defensoría Pública le asignó al abogado Esdras dos Santos Carvalho. El letrado solicitó la absolución del excongresista por "falta de pruebas". Sin embargo reconocieron que el acusado "recibió una defensa meramente formal", elaborada sin ningún contacto con él, sin su versión de los hechos y sin su asesoramiento.
Santos Carvalho insistió en sus argumentos que Eduardo Bolsonaro "no tendría potestad para tomar decisiones sobre los actos soberanos del gobierno estadounidense".
"La defensa argumenta que el examen de las pruebas que obran en el expediente, incluidas las declaraciones políticas, estaría amparado por la libertad de expresión que el acusado habría ejercido. Y estas declaraciones de carácter político jamás podrían considerarse delitos penales", según afirmó el defensor de Bolsonaro Jr.
