La idea falsa que intentaron instalar sobre la existencia de un racismo profundo en Argentina fue repetida en las últimas horas por una congresista demócrata en el marco de una audiencia en el Congreso sobre el Instituto Smithsonian, el complejo de museos y centros de investigación más grande del mundo. Después de que la congresista demócrata Jasmine Crockett le preguntara al profesor de historia de Yale David Blight por qué la gran mayoría del mundo estaba "en contra de Argentina" y él solo dijera que fue porque España "tenía mejor equipo", ella se rió y remató: "También hay una historia racista vinculada a Argentina".
Las declaraciones de la demócrata Crockett se dieron en el marco de una audiencia liderada por el Partido Republicano con la intención de "rescatar” a los museos del Smithsonian de la ideología “woke”. Lo llamativo de la afroamericana Crockett es que sufrió en carne propia la discriminación racial y especializó sus estudios en el ámbito de la justicia social. Sin embargo, en su declaración en el Congreso no ofreció ningún argumento para sustener su dencuncia contra argentina. Crockett también ejerció como abogada en un bufete que asumió varios casos pro bono (de forma voluntaria y gratuita) de activistas del movimiento Black Lives Matter.
A diferencia de Estados Unidos, Argentina abolió la esclavitud en 1813 con la Ley de Vientre Libre, y de manera definitiva en la sanción de la Constitución en 1853, antes que gran parte del continente. Estados Unidos, en cambio, no abolió la esclavitud sino hasta 1865, y mantuvo la segregación racial legal, con las leyes Jim Crow, hasta 1964-65. Eso hizo que hasta hace menos de 65 años en el país había espacios diferenciados como escuelas y trasportes públicos en función de la ascendencia.
Artitas internacionales se suman a la campaña antiargentina
La campaña antiargentina adquirió proporciones mundiales y se sustenta en innumerables datos falsos. Empezó en el mundial que se jugó en Catar al señalar que en la Selección Argentina no hay jugadores de ascendencia africana y se masificó a medida que la selección dirigida por Lionel Scaloni fue avanzando hasta la final. En las últimas horas también se sumó a la campaña de difamación el actor estadounidense Samuel Jackson, que protagonizó películas como DJango sin cadenas o Tiempos violentos. En un posteo de Instagram previo a la final de la Copa del Mundo, el actor posteó: "Por favor no animen ni apoyen a Argentina en la final de la Copa FIFA. Argentina ha sido históricamente uno, sino el país más racista del mundo"
Hoy también se hizo viral una historia de Instagram que compartió la cantante española Rosalía con un video de Mia Khalifa que aludía a los argentinos como "vagos", egoístas, inmaduros y problemáticos. Según varias publicaciones en la red social X, varias personas pidieron un reembolso de sus entradas para el show que va a dar en dos semanas en el Movistar Arena.
