La apuesta de Nigel Farage, líder del partido populista británico Reform UK, de convocar elecciones para su propio escaño en el Parlamento podría significar que el único rival al que se enfrente durante la campaña sea un hombre con un cubo de basura en la cabeza, más conocido como el conde Binface.
Farage, de 62 años, investigado en el Parlamento por recibir regalos valorados en millones de libras de acaudalados patrocinadores, dijo que quiere que sean los votantes de su circunscripción de Clacton quienes juzguen sus acciones, y no lo que él califica como un "establishment" liberal empeñado en desacreditarlo.
Muchos votantes de esta localidad costera del sureste de Inglaterra, famosa por su muelle de recreo victoriano, afirmaron que, aunque no entendían muy bien el motivo de unas nuevas elecciones, seguían apoyando a Farage independientemente de los regalos que hubiera recibido.
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"¿Por qué le dan tanta importancia?", dijo la jubilada Rosina Herriott, de 78 años, añadiendo que todos los políticos reciben regalos. "Es por él. Le tienen miedo, eso es lo que pasa".
Farage, cuyo partido lleva más de un año liderando las encuestas, dimitió como diputado el martes para convocar lo que se conoce como elecciones parciales. Afirmó que la comisión de ética parlamentaria que lo investiga está siendo utilizada como "herramienta política" por quienes temen la amenaza electoral que representa.
Sin embargo, en las horas posteriores a su anuncio, los principales partidos políticos afirmaron que no participarán de los comicios en Clacton, calificándolos de "treta" destinada a desviar la atención del asunto de sus finanzas.
Los votantes de Clacton —que a principios del siglo XX era un destino vacacional para los londinenses, pero ahora es un lugar frecuentado por jubilados y rodeado de parques de casas móviles fijas— defendieron en su mayoría a Farage, ya que es el único político confiable en inmigración, una gran preocupación para los británicos.
Zoe Banks, una oficinista de 53 años, afirmó que no le parecía mal el regalo que había recibido Farage siempre y cuando fuera legal, y que creía que estaba siendo atacado por la clase política.
"La va a superar", dijo en referencia a la votación. "Esta vez quizá vote por él (…) si no ha infringido ninguna norma".
No obstante, Ray Lynaugh, un conductor de autobús de 54 años, no estaba de acuerdo.
"Me desagrada enormemente ese hombre", declaró a Reuters. "Lo que representa, lo que le ha hecho al país. Es egoísta y egocéntrico. No sé por qué la gente le vota".
En las últimas elecciones, celebradas en julio de 2024, el partido Reform UK obtuvo un 46% de los votos, muy por delante del Partido Conservador, que quedó en segundo lugar con un 28%.
BINFACE: "¿ES UNA BROMA?"
Más allá del muelle rehabilitado, repleto de visitantes, y de las hileras de aerogeneradores que operan a kilómetros de la playa de Clacton, la ciudad atraviesa dificultades. Casi la mitad de la población en edad de trabajar está inactiva económicamente, una de las tasas más altas de Reino Unido.
John Moore, un desempleado de 17 años, confía en que Farage arregle las cosas. "Creo que él es la solución", afirmó.
Para algunos miembros del gobernante Partido Laborista, del opositor Partido Conservador y de otras formaciones, la posibilidad de que Binface sea el único rival de Farage resume lo que, según ellos, es lo absurdo de la decisión del líder de Reform UK de convocar elecciones.
Binface es un personaje ataviado con una capa plateada creado por el cómico Jonathan Harvey, que se ha presentado como candidato contra tres primeros ministros en la última década para burlarse de ellos mientras, según él, celebra la democracia.
No obstante, para Reform UK, la decisión de los partidos mayoritarios de rechazar las elecciones demostró que tienen miedo de enfrentarse a Farage, un comunicador hábil y combativo que podría decirse que ha cambiado el país más que algunos primeros ministros a pesar de no haber ocupado nunca un cargo en el Gobierno.
Las encuestas muestran que Reform UK sigue siendo el partido más popular del país. No obstante, un sondeo de YouGov publicado el miércoles reveló que el 65% de los británicos tiene una opinión desfavorable de Farage, frente al 25% que la tiene favorable, y que la mayoría cree que carece de principios.
Para Alan Jones, de 57 años y desempleado, Farage no ha hecho nada por la localidad de Clacton, y le consterna que el único rival del líder de Reform UK sea Binface. "Eso es una broma. ¿Es una broma?", preguntó.
Con información de Reuters
